EH Bildu propone aplicar el proceso de escucha de Guggenheim Urdaibai a más planes energéticos
En el pleno del Parlamento de Gasteiz de este jueves, la parlamentaria de EH Bildu Amancay Villalba ha recordado que la Ley de Transición Energética y Cambio Climático obliga a promover procesos participativos comarcales y ha acusado a Lakua de incumplir la ley por no poner esos procesos en marcha.
Según EH Bildu, el proceso participativo que se llevó a cabo en Busturialdea y gracias al que se consiguió paralizar el proyecto del Guggenheim Urdaibai «ha sido una práctica ejemplar» para profundizar en la democracia deliberada porque ha posibilitado la participación ciudadana en el debate y la decisión en torno a ese proyecto.
Así, la coalición soberanista ha propuesto este jueves en el pleno del Parlamento de Gasteiz aplicar ese mismo modelo participativo a otros proyectos en el ámbito de la transición energética «para alimentar el pacto social por el clima».
La parlamentaria Amancay Villalba ha señalado que «cuando las personas entienden por qué se toman determinadas decisiones y sienten que han participado en ellas, aumenta la legitimidad democrática, se reducen los conflictos y se refuerza el compromiso social con la transición energética».
Ha añadido que estos procesos de debate «mejoran, complementan y enriquecen» la actuación de las instituciones, «porque incorporar el conocimiento local es fundamental para garantizar que la transición sea justa, que no deje a nadie atrás y que distribuya costes y beneficios de forma equitativa».
Ha recordado además que, a petición de esta coalición, la Ley de Transición Energética y Cambio Climático ordena promover procesos participativos a nivel comarcal para garantizar que los proyectos energéticos respondan a las necesidades y a la voluntad de la población directamente afectada. Villalba ha reprochado al Gobierno de Lakua que no haya puesto en marcha estos procesos y por ello le ha acusado de incumplir dicha ley.
Según la parlamentaria de EH Bildu, «esto ha traído conflictos y sufrimiento porque falta una planificación sólida y unificada en lo relativo a la expansión de las energías renovables. Sin esa planificación, funciona la ley del salvaje Oeste, donde a la hora de implantar esos proyectos decide el que llega primero, lo que ha generado malestar social y un caos tremendo y, lo que es peor, ha dejado sin liderazgo público la transición energética».