«Reforzaremos la AOP Ossau-Iraty en el conjunto de la cadena»
La denominación de origen protegida (AOP) del queso de oveja Ossau-Iraty busca salir de una situación que la paraliza. Tras ser recientemente elegido, su presidente, el ganadero Sébastien Astabie, comenta para MEDIABASK los principales desafíos para el sector en los próximos años.
Artikulu hau irakurtzeko
erregistratu doan edo harpidetu
Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi
Klikik gabe gelditu zara
Varios meses después de las elecciones profesionales en la AOP Ossau-Iraty, Sébastien Astabie, ganadero de la localidad bajonavarra de Bunuze, ha tomado la presidencia del organismo para los dos próximos años, en nombre de los productores. La cuestión de modificar las especificaciones -aligerándolas para algunos, preservándolas para otros- ha provocado tensiones.
Tras el rechazo del Instituto Nacional del Origen y la Calidad (INAO), «el gendarme de las denominaciones de origen», al proyecto de revisión general que llevó a cabo la lista Denentzat, cercana a la Fdsea (Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas), las tres partes que forman el sector quesero se esfuerzan por encontrar puntos en común. La puesta en marcha de un trabajo de mediación entre los distintos agentes, realizado por una agencia externa, ha sido aprobada por el consejo de administración.
La AOP Ossau-Iraty rige sobre 600.000 hectáreas de Ipar Euskal Herria y Béarn, donde trabajaban alrededor de 1.100 ganaderos y más de 150 productores, en cerca de 20 queserías, 14 recolectores-transformadores y 9 centros especializados. Producen más de 4.000 toneladas al año y es el segundo productor de leche cruda de oveja del Estado francés, tras el queso roquefort.
Los pequeños productores, a los que representa, eran reticentes a asumir la presidencia tras las elecciones profesionales. ¿Por qué?
No éramos los únicos que estábamos preocupados. Para asumir una presidencia, te tienen que escuchar. Denentzat quería completar su proyecto. Es lo que reivindicaron durante su campaña para las elecciones. Así, nos parecía complicado asumir este papel. Somos tres familias. Nos parece importante que todo el mundo pusiera de su parte para que la AOP avance y no siga siendo un rehén dos años más.
¿Qué le convenció?
Pedimos que los procesadores invirtieran más. Y respondieron favorablemente. El sector trabajará estrictamente en el marco de las recomendaciones formuladas por el INAO y también trabajaremos para fortalecer la AOP en toda la cadena productiva. Más allá de las condiciones que pusieron, para nosotros lo más importante fue avisarles de nuestras inquietudes. Queríamos que las industrias lecheras reaccionasen y tomaran parte en el debate para salir de esta situación, en la que cada uno iba por su lado. Su voluntad de avanzar en esta vía fue una señal importante.
¿Qué se ha implementado desde entonces?
El consejo de administración se ha reunido dos veces. Expresó el deseo de contar con la ayuda de una empresa externa, cuyo principal objetivo es definir una visión común de la AOP. Por el momento, estamos en una fase de estructuración del proyecto. Vamos a trabajar los próximos seis meses para ponerlo en marcha. Es un momento crucial para el sector. Los desafíos son muchos. La INAO nos advirtió y fue muy clara: será necesario mantener los requisitos del pliego de condiciones, no será posible ninguna relajación. Tenemos que trabajar en la sostenibilidad del producto teniendo en cuenta las expectativas del consumidor.
¿Cómo valora ese trabajo de mediación?
Las denominaciones son herramientas colectivas, que agrupan al conjunto de los actores de un sector. Sabemos que las visiones pueden ser diferentes, incluso opuestas, es la democracia. Lo que a menudo falta en nuestros debates es el vínculo con el territorio. La empresa encargada del estudio debería permitirnos establecer un marco y definir qué se puede cambiar o no. Todavía es pronto para decirlo. Nuestro objetivo a partir de ahora es encontrar soluciones comunes que respeten nuestra historia y garanticen al consumidor que comerá el mismo queso, un producto elaborado y transformado en nuestras montañas.
¿Cree que será posible volver a un diálogo pacífico?
Antes de esperar algo, sobre todo hay que ser conscientes de que nuestra AOP tiene que continuar avanzando. El organismo tiene varias misiones: por supuesto, apoyar a los ganaderos, pero también garantizar la promoción del queso. A todos nos interesa ir en la misma dirección. A los ganaderos, a los transformadores. La economía de Ipar Euskal Herria y de Béarn lo necesita. Es preciso que dispongamos de todos los medios necesarios para poder llegar a cumplir ese objetivo.