Iñaki Arzoz, Xabier Barber, Chema Berro, Iñaki Moreno y Amaia Zufia
Carta de los Derechos Sociales de Euskal Herria

14M: Mañana sol y buen tiempo, por una alternativa social

Todas las organizaciones firmantes de la Carta de Derechos Sociales junto a otros 53 colectivos de Navarra que trabajan todos los días por una sociedad alternativa convocan otra manifestación en Pamplona/Iruñea. No va a ser una manifestación más.

Estamos en periodo preelectoral y la sociedad Navarra parece dispuesta a optar por otros gestores y creemos que por otro sistema. El que hemos tenido ya nos ha demostrado sus límites. Nuestra enseñanza se deterioran, nuestro sistema público de salud es degradado, la protección social es cada vez más insuficiente, la rampante pobreza se feminiza, han expoliado el sistema financiero público propio, la CAN. Tras la impresionante alza del paro, reconvierten el empleo en trabajos de ingresos miserables; los siempre escasos recursos destinados al desarrollo de las poblaciones más empobrecidas del mundo se han volatilizado. Qué decir de las obras faraónicas e inútiles en beneficio de los partidos y políticos gobernantes, del diálogo social al servicio de prebendas de las organizaciones firmantes, de las puertas giratorias siempre en favor de corporaciones y particulares fiscalmente fraudulentos, de los cambios constitucionales al dictado de la banca delincuente. Estos corsarios gobernantes han  demostrando ser capaces de destruir por entero la isla en que vivimos, para llevarse el tesoro, incluidas las arcas públicas.

La manifestación de este sábado 14 de marzo no solo quiere ser una oportunidad para expresar un ¡basta ya! ante tanta corrupción, destrucción, desigualdad y pobreza. Va ser también un espacio de convergencia y encuentro de las personas que creen que hay que hacer las cosas de otro forma; las personas que creen que la política, incluida la institucional, debe servir para tejer la solidaridad, para amortiguar las diferencias sociales; que debe ser lugar donde se defienda lo común y centrarse en las personas y garantizar su dignidad; que tiene que entregarse a la mejora de los servicios públicos y su universalidad; y entender la diversidad lingüística, cultural, funcional, sexual, de origen, como un patrimonio común y no como excusa para la estigmatización y el enfrentamiento; o facilitar el reparto de empleos, trabajos y riqueza.  

Hace pocos años, en un ejercicio práctico de presupuestos participativos, Herri Ekimena, el 15M y Attac hicieron cuentas demostrando que en Navarra hay dinero para todo lo anterior. El problema es quién se lo queda, legal e ilegalmente como estamos viendo, y a qué se destina. La humanidad hoy tiene la capacidad de producir bienes y servicios como nunca en la historia. Esto debería ser motivo de alegría, contenida por los riesgos medioambientales a controlar y rebajar, pero este hecho supone que se pueden cubrir más necesidades y de más gente y posibilita utilizar menos tiempo de vida para trabajar, y cobrar salarios dignos, todas y todos.

En la reciente presentación del Programa Social de las organizaciones convocantes de la manifestación del próximo sábado, ante la Comisión de economía y hacienda del Parlamento de Navarra, un parlamentario dijo que desconfiaba de este Programa por entender que tras él se encuentra la política. Y así es; porque este programa se ha tejido con la participación de miles de personas y decenas de organizaciones sociales y sindicales que entienden que no se puede dejar los asuntos públicos solo en unas pocas manos, y menos aún en las de una élite que en su inmensa mayoría se ha demostrado irresponsable. En la manifestación estaremos personas que exigimos otro sistema político que desarrolle formas de consulta y participación vinculantes en todos los asuntos importantes. Hemos experimentado el error de delegar decisiones que afectan a nuestra salud, a la educación de hijas e hijos, a las insustituibles tareas de cuidados, a la protección social de las y los más debilitados, al acceso a la vivienda, a la protección del medio ambiente, a nuestras culturas... en definitiva a nuestra vida. No estamos dispuestos, dispuestas, a que todas las decisiones importantes se tomen en lejanos foros blindados habilitados en Bruselas o en Madrid.

La manifestación que este sábado saldrá del parque de Antoniutti representará en los colores de un arco iris el inicio del fin de la tormenta en la que nos han instalado. Tomaremos la calle para que las y los que gobiernen en un futuro sepan que no la vamos a abandonar, que no estamos pidiendo paraguas ante los chubascos, estamos decidiendo que en adelante hará sol y buen tiempo. «Aldaketa soziala orain! ¡Hay alternativa!»

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