Rosa Tomey Abedul

Hoy más que nunca, ¡viva la revolución bolivariana venezolana!

Me gustaría por un dia ser periodista en vez de enfermera, podría explicar con menor dificultad lo que he vivido durante estos días en ese país y transmitirlo para ayudar, con mi granito de arena, a contrarrestar la gran mentira, la porquería de información que nos llega aquí de la actual Venezuela.

laro que hay una oposición que protesta, que se manifiesta, que corta carreteras, que usa técnicas violentas como destruir, quemar, incluso a personas, etc… pero eso ocurre de forma esporádica y minoritaria.

Pero yo de lo que quiero hablar es sobre la locura de un país que vive ilusionado por el legado de Chávez y el avance del proceso revolucionario donde lo mismo te encuentras con un administrador rentista revolucionario, o con un indio warao que me habla sobre como su hija ha conseguido ser médico y luego se declara opositor.

Por cualquier región que se viaje se ven las cientos de miles de viviendas construidas, con la mirada de Chavez o su firma en las fachadas que recuerdan que son para el pueblo. Especial  mención merece la nueva Ciudad Tiuna a las afueras de Caracas, construida en terrenos militares que tan solo hace cinco años eran el Fuerte Militar Tiuna y hoy una ciudad socialista con todos los servicios.

No voy a extenderme con el tema de la salud ni el de la educación ya que estos logros son reconocidos por los organismos internacionales de la ONU. Pero sí contaros que en todas las ciudades que he visitado, existen enormes gimnasios populares, cientos de canchas deportivas junto a los clubs de la burguesía a los que no tenían acceso los jóvenes ni la mayoría de la población. La recuperación de parques y zonas verdes con áreas recreativas infantiles que ayudan a disfrutar del ocio lejos de los centros comerciales, o los nuevos autobuses rojos, con aire acondicionado, cámaras de seguridad donde los jubilados viajan gratis y seguros en vez de los buses privados por puestos… Que deciros del precio de la luz, el teléfono, internet… es tan bajo que casi es gratis.

Pero especialmente me gustaría hablar de Caracas, del esfuerzo de la alcaldía desplegado en el centro histórico con sus calles peatonales, plazas donde los mayores juegan al dominó y al ajedrez, teatros, columpios… a los que se llega en un moderno metro a precios irrisorios, desde los barrios mas lejanos. Donde los jóvenes transforman las tascas en cafés con baristas y buena música y donde otros se apuntan a los huertos urbanos buscando otro tipo de consumo…

También quiero mencionar las colas para que nadie dude de mi. Efectivamente cuesta encontrar o no hay pan, harina o azúcar. Pero os diré que las panaderías están llenas de tartas, pasteles, bizcochos, empanadas… Para eso sí hay harina y azúcar, la cuestión está en que el pan, la harina y el azúcar están subsidiados y tienen un bajo precio por ser la base de la alimentación de la mayoría de la población y su falta genera gran malestar que es el verdadero objetivo de la oposición.

Pero cosa curiosa es que ahora sobra el papel higiénico ¿os acordaís de otras épocas en las que su falta fue noticia internacional machacona?

Bueno para terminar quiero animar a todo tipo de organizaciones, viajeros, etc… a que visiten este hermoso país donde la mayoría de la población está alcanzando una calidad de vida nunca disfrutada antes.

El proceso revolucionario que se está desarrollando en Venezuela necesita de nuestra solidaridad.

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