La izquierda no puede esconderse detrás de una pancarta buenista
La izquierda no podemos ser un actor más, interpretando el papel que nos asigne EEUU en esta obra, sino que debemos ser protagonistas con nuestro propio guion.
La invasión de Ucrania por parte de Rusia ha dado lugar a las convocatorias de manifestaciones con el lema de «No a la guerra», que en principio parece correcta, pero si la analizas más en profundidad en el contexto actual, es un equivalente de «No a Rusia» y no hay más que ver y oír a los manifestantes para confirmarlo.
El origen de esta guerra viene de la disolución del Pacto de Varsovia, que no fue seguida de la disolución de la OTAN y la izquierda europea no realizó ningún movimiento reivindicando su disolución y consolidó la continuidad de la ocupación de Europa Occidental por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial.
En los años posteriores, la OTAN se expandió hasta las fronteras de Rusia para ampliar su dominio, a pesar de las promesas a Gorbachov (último Presidente de la Unión Soviética) y las posteriores protestas de Yeltsin y Putin presidentes de Rusia.
La OTAN, al mismo tiempo que se expandía iniciaba nuevas guerras imperialistas disfrazadas de intervenciones humanitarias. Yugoslavia, Afganistán, Irak, Siria, Libia, etc.
De todas ellas, sólo la de Irak motivó a la izquierda europea para manifestarse con el lema «No a la guerra», pero sin afrontar el problema principal la disolución de la OTAN. Al no afrontar el problema principal, no se consiguió nada y la izquierda europea quedó sumida en la irrelevancia dentro del sistema capitalista imperial en el que vivimos.
En 2014 la OTAN financió y organizó el golpe de estado en Ucrania aprovechan do el inicio de una protesta popular contra el Gobierno del Presidente Yanukovich con la intervención de organizaciones nazis y tiradores de élite que sembraron la confusión y el caos y consiguieron la huida del Presidente de Ucrania a Rusia, tomando el poder en Ucrania.
El nuevo gobierno dirigido por Estados Unidos, inició un política de persecución de todo lo que estuviese relacionado con Rusia y su lengua e ilegalizó el Partido Comunista de Ucrania iniciando una guerra contra los rebeldes.
Los rebeldes obtuvieron el respaldo de Rusia, lo que originó el enquistamiento del problema, la independización de Crimea y la consolidación de los rebeldes en el Donbass Para dar una solución al problema Rusia, Francia y Alemania consiguieron llevar a Ucrania a firmar los Acuerdos de Minsk en 2014.
Ocho años después, no se ha conseguido su implementación porque EEUU se opuso a cualquier solución que no supusiese la consolidación de los ganadores del EEUU se opuso a cualquier solución que no supusiese la consolidación de los ganadores del golpe de estado, para consolidar su dominio y garantizar la inestabilidad de esa zona de Europa y su utilización en función de sus intereses.
Los ataques cada vez más agresivos contra el Donbass, las actividades militares de la OTAN a lo largo de todas las fronteras de Rusia.
A finales de 2021 Rusia propone a EEUU y la OTAN la firma de un acuerdo para la seguridad en Europa, que es rechazado por EEUU y la OTAN. Esta propuesta ha sido ocultada por los medios de comunicación occidentales consiguiendo que la población europea la desconozca.
En la reciente Conferencia de Seguridad de Munich iniciada el 18 de Febrero, Ucrania manifiesta su intención de disponer de nuevo de armas nucleares.
A finales de Febrero, Rusia reconoce la independencia de Donetsk y Lugansk y anuncia el lanzamiento de una “operación militar especial con el objetivo de desmilitarizar y desnazificar Ucrania”.
Ésto se concreta de momento en la invasión por diferentes frentes de Ucrania, que es lo que ha dado lugar la convocatoria de manifestaciones con el lema de «No a la guerra».
¿Responden estas manifestaciones a la situación? Sin duda no, porque no afrontan el problema principal, que es la ocupación de Europa Occidental desde el final de la II GM y ahora también de la mayor parte de la Oriental con aspiraciones de ser la totalidad, para utilizarla para sus fines imperialistas.
El papel que están jugando la UE y Ucrania es el de actores de una obra escrita y dirigida por EEUU en defensa de sus intereses.
Dentro de ese papel, está la defensa del gasto militar, aumentar la explotación de la clase obrera con más recortes y privatizaciones y aumento del gastos militar y que será utilizada para justificar la crisis sistémica en que vivimos ocultando la realidad.
La izquierda no podemos ser un actor más, interpretando el papel que nos asigne EEUU en esta obra, sino que debemos ser protagonistas con nuestro propio guion. Eso significa ir a la raíz del problema, que es la existencia de la OTAN en defensa de los intereses de EEUU impidiendo un acuerdo de seguridad europea que garantice la seguridad de toda Europa y propicie un amplio espacio de seguridad del Atlántico al Pacifico que nos beneficiará a todos.
Hay que afrontar los problemas presentes, pero también los pasados y futuros, si no lo hacemos no sólo seremos irrelevantes sino que dejaremos sola y perdida a la clase trabajadora y los pueblos de Europa que queremos vivir en paz y libertad.
Por ello, no a la guerra, disolución de la OTAN ya. Derecho de autodeterminación ya. Acuerdo de seguridad europea para todos.