La mayoría absoluta se devuelve al pueblo
La mayoría absoluta se logra con el voto del pueblo, el cual otorga la verdadera legitimidad a esa mayoría concedida. La mayoría absoluta es un privilegio que ha de revertir en aquellos que han dado su voto y confiado en las palabras y los hechos que preceden al partido que han encumbrado. Por ello insisto: la mayoría absoluta hay que devolvérsela al pueblo. ¿Cómo? Cumpliendo lo que se ha prometido para lograr esa mayoría, y si no es posible (que sabemos perfectamente que muchas veces no lo es), por lo menos, intentándolo, intentándolo e intentándolo, por lo menos, hasta que acabe la legislatura, porque luego nadie sabe qué pasará.
Lejos de esta tesitura nos encontramos en estos momentos los vecinos de Jauregi Bailara de Hernani. Quienes, en la campaña electoral de hace tres años, oíamos: «Maite duzun Hernani», «Hernani erabaki»…, y esas palabras cargadas de esperanza que tanto nos gusta escuchar. Y aunque no somos tan inocentes como para pensar que todo lo que se dice se va a hacer…, lo que está a punto de pasar ahora, supera los peores presagios.
Instalar una planta de bioremediación del tamaño del campo de Anoeta, tomándolo desde el perímetro exterior, en Jauregi Bailara (cerca del frontón Galarreta, la Universidad de Mondragón, Orona, y un nuevo parque tecnológico en construcción) para descontaminar tierras contaminadas que van a ser transportadas en camiones a la razón de 12.000-15.000 anuales, para los cuales también hay que hacer carreteras…, es sencillamente una grandísima decepción para esta legislatura, que va a ensombrecer lo mucho y bueno que han hecho por el pueblo de Hernani, ahora ellos, y en sus 18 legislaturas precedentes, sus antecesores.
«Hernani erabaki» entiendo que es, primero, preguntarnos, para luego tener en cuenta nuestra opinión… Y «Maite duzun Hernani» no es imaginable ni en la más deformada de las distopías, con una instalación gigantesca tragándose camiones y camiones, día tras día, años tras año, llenos de tierra contaminada, por mucho que se descontaminen con bacterias. Que no.
Hay que hacer lo correcto y con fidelidad al pueblo y para ello hay que responder a problemas reales y necesidades acuciantes de sus vecinos, como son, entre otros, alumbrado público, autobús, una gestión eficaz del sector primario que lucha para mantenerse dignamente y buscar soluciones a un problema de envejecimiento poblacional, al cual cada vez le es más difícil desplazarse para acudir a servicios básicos como puede ser al médico, farmacia, etc.
No somos insolidarios. Nos constan las grandes dificultades que acarrea la descontaminación de las tierras. La tendencia en la normativa europea es limpiarlas «in situ»; ¿Que no es posible hacerlo así en la CAV? Busquemos zonas que ya tienen una infraestructura, lejos de las poblaciones, en las que el impacto ambiental sea menor. Hay muchos polígonos industriales desmantelados, por ejemplo, que mantienen todavía infraestructuras utilizables, accesos por carretera, alumbrado… que podrían ser una alternativa mucho más adecuada.
Ojalá recobren la memoria de una vez.