Patxi Zabaleta
Abogado

Penúltimo ataque al Convenio/Concierto vasco-navarro

La publicación en el BOE, el 25-06-2015, de la Ley 14/2015 de modificación del Convenio Económico de Navarra con el Estado está pasando casi sin pena ni gloria. Ni debate, ni análisis, ni evaluación, ni toma en consideración…

Solamente las insolentes declaraciones de la actual presidenta de Madrid, Cristina Cifuentes, y la desafortunada respuesta del portavoz del Gobierno Vasco, el señor Erkoreka rompen este sonoro silencio, que empieza a vaticinar lo peor.

La ley 14/2015 de modificación del Convenio supone, entre otras cosas, la retirada del pleito de 1.508 millones de euros interpuesto por el Estado contra Navarra por el tema del IVA de Volkswagen, que hubiese originado de hecho la quiebra técnica de Navarra. Supone también el poner un esparadrapo en los dos tumores cancerígenos que han provocado a los fueros de Navarra las dos STC 208/2012 de 14 de noviembre y STC 110/2014 de 26 de junio. Supone además la regulación de tres impuestos sobre la energía (alguno de ellos sin transcendencia), la equiparación del impuesto sobre los depósitos bancarios y la coordinación de los impuestos sobre el juego, en donde han aflorado las nuevas modalidades transfronterizas por internet.

Quedan importantes flecos pendientes, como es el acuerdo pactado entre agobios financieros por el Gobierno Barcina el 7 de mayo de 2012, con 25 millones de euros/año como dádiva a Madrid, que no debería continuar. Navarra no debe tener menor recaudación fiscal por un coche-polo de Landaben que se venda en Francfurt que por otro coche igual que se venda en Sevilla.

El Gobierno Vasco ya había concertado estas nuevas figuras impositivas allá el 16-1-2014, evaluando sus ingresos en unos 70 millones de euros al año, que en el caso de Navarra serán aproximadamente 30 millones de euros al año.

Esta modificación del Convenio ha sido posible por la completa unanimidad de todos los grupos parlamentarios de la legislatura anterior frente al centralismo. Esta unanimidad de que Navarra «no pagase ni un euro» era imprescindible ante el riesgo de que empezase a flaquear el débil Gobierno de Barcina y ante los remilgos de algunas posturas estéticas pero sin rigor por otro. Asi pasó.

Pues bien, ahora y antes de que se hayan extraído las consecuencias de esta norma ha vuelto a bramar el centralismo ultra de Madrid, haciéndolo en esta ocasión por boca de Cristima Cifuentes. Las declaraciones de Cristina Cifuentes son exactamente iguales que las efectuadas hace un año por su infausto predecesor Ignacio González, o sea que el Concierto y el Convenio son privilegios. Entonces González pretendía satisfacer a UPyD, y la Asamblea de Madrid tomó un acuerdo «no de ley», que no ha revocado ¿Pretende ahora la Sra. Cifuentes satisfacer a Ciutadans de Albert Rivera?
Curiosamente se está convirtiendo en costumbre que cuando a algún político celtíbero le van mal las cosas se lía contra el Convenio y el Concierto vasco-navarros. ¿Cómo olvidar además de al Sr. González de Madrid, al Sr. Fabra el de Valencia, al Sr. Pere Navarro del PSC, la Sra. Rosa Díez de UPyD tan ufana ella ejerciendo de la política más valorada de España, etc, etc? ¿Será que a Cristina Cifuentes le empiezan también a ir mal las cosas?

Sin embargo, la realidad es mucho más sería y compleja que las anécdotas. El centralismo utiliza a sus esbirros para hacer el trabajo sucio y una vez desgastados, los abandona sin piedad; sean González, Díez, Cifuentes o Rivera. Pero eso no quiere decir que no haya que tomarlos en serio. Sus estrategias y argumentos son siempre los mismos, la uniformidad constitucional disfrazada de solidaridad y atacar juntos al Convenio y al Concierto.

Si atacan juntos al Convenio y al Concierto, hay que defenderlos juntos, y negociarlos también conjuntamente. Y si la falsa acusación es de falta de solidaridad, hay que acreditarla empezando desde casa. Pero hay que tomar en serio a los francotiradores del centralismo y por eso es tan desafortunada la presuntuosa respuesta del Sr. Erkoreka de que la Sra. Cifuentes debería recibir lecciones. Aquí en Navarra se echa en falta un primer acuerdo unáni-me –respetuoso, pero muy firme– de todos los portavoces parlamentarios con respecto al ataque de la Sra. Cifuentes. No será por desgracia el último pronunciamiento que habrá que hacer en la legislatura.

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