Xabier Barber, Miren Egaña y Piru Zabalza
Asociación Sanfermines 78 Gogoan!

SF-78: ¡Impunidad cero! Comienza la cuenta atrás

Queremos sacar a la luz la verdad silenciada, convertir en justicia las exigencias pendientes y obtener reparación para todas las víctimas de aquella agresión. Ni más, ni menos. A eso nos vamos a dedicar durante estos seis meses.

Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril... ¡Comienza la «escalera» sanferminera! Para quien no lo sepa, ésta consiste en quedar a cenar desde que comienza el año, mes a mes, el uno de enero, el dos de febrero... en una peña, sociedad o similar, a fin de calentar motores y llegar preparado, con los estiramientos hechos, al txupinazo del día 6 de julio.

Pero los Sanfermines de este año son especiales. Se cumplen 40 años desde la salvaje agresión padecida por la población de Iruñea en medio de sus fiestas. En 1978, la policía arrasó nuestra ciudad sin miramiento alguno. Según datos oficiales, el 8 de julio de aquel año se dispararon 5.000 pelotas de goma, 1.000 botes de humo, otros tantos lacrimógenos y 150 balas de munición real. La realidad fue aún mayor.

Las consecuencias son conocidas: un joven, Germán Rodríguez, militante de LKI, asesinado; 11 heridos por arma de fuego; varios cientos de personas más atendidas en la enfermería de la plaza, hospitales... «Disparar con todas vuestras energías. No os importe matar», se grabó de la emisora policial. A eso se dedicaron cientos de policías campando a sus anchas por las calles de Iruñea. Días después, el 11 de julio, en Donostia, otro joven, Joseba Barandiarán, que se manifestaba en protesta por los sucesos de Iruñea, resultaría también muerto por balas policiales. En Donostia, como en Iruñea, se disparó a matar.

Por eso, este año la escalera sanferminera será también especial. En vez de cenas, mes a mes realizaremos una actividad de tipo social, cultural, festiva, para ir preparando estos sanfermines y su 8 de julio. Mes a mes iremos desarrollando iniciativas en recuerdo de aquellos hechos y del entorno de la Transición en los que se situaron: charlas y mesas redondas, ciclo de cine, obra de teatro creada al efecto, exposiciones fotográficas, actividades de hip-hop en la calle, festival de rap, bertsolarismo, presentación de libros...

Paralelo a ello haremos también nuestra particular escalera institucional llamando a todas las puertas –Ayuntamiento de Iruñea, Gobierno y Parlamento Foral, Congreso español, Parlamento Europeo– a fin de reclamar a cada una de ellas, en base a sus propias competencias y responsabilidades, compromisos concretos para levantar el manto de impunidad con el que se ocultó todo aquello.

Ya hemos comenzado, y además con buen pie. El Ayuntamiento de Iruñea aprobó en noviembre la creación de una Comisión de la Verdad para rescatar aquella agresión del olvido impuesto. También la colocación de un monumento en las inmediaciones de la plaza de toros que será sufragado por suscripción popular. El Parlamento de Navarra, por su parte, ha acordado en Comisión pedir al Ministerio del Interior la desclasificación de toda su documentación relativa a aquellos hechos. Mientras tanto, y en colaboración con distintos grupos parlamentarios, estamos preparando nuevas iniciativas que en primavera llevaremos al Congreso español y al Parlamento Europeo.

El papel de la Comisión de la Verdad creada por el Ayuntamiento es esencial a estos efectos, pues se trata de documentar esos relatos e investigar todo lo que entonces ocultó y tergiversó el Gobierno de UCD. Ese es el primer objetivo pero aún siendo muy importante, no queremos quedarnos ahí. Es preciso ir más lejos y conseguir convertir esa verdad en justicia: abrir de nuevo los sumarios cerrados por aquellos jueces que en su día prefirieron mirar para otro lado antes que asumir el papel que les correspondía, es decir, investigar a fondo lo ocurrido, sentar en el banquillo a los responsables y dictar sentencias ajustadas a aquella agresión indiscriminada y criminal. Queremos, repetimos, sacar a la luz la verdad silenciada, convertir en justicia las exigencias pendientes y obtener reparación para todas las víctimas de aquella agresión. Ni más, ni menos. A eso nos vamos a dedicar durante estos seis meses.

Lo primero de todo es saber la verdad. Nunca es tarde para ello. Acabamos de conocer el informe sobre torturas realizadas entre 1960-2014 en la Comunidad Autónoma Vasca realizado por el Instituto Vasco de Criminología de la UPV por encargo del Gobierno Vasco. Las cifras estremecen: 4.113 casos a los que se ha aplicado el Protocolo de Estambul (ONU) para acreditar su verosimilitud. No están todos los que han sido, pero si son todos los que están. La práctica habitual de la tortura, oculta bajo las alfombras del silencio durante varias décadas, ha salido finalmente a la luz de forma oficial.

Pues bien, eso es lo primero que queremos saber. Desgranar lo que pasó en aquellos sanfermines, grano a grano. Para ello son imprescindibles los testimonios de todas las personas que padecieron aquellos hechos, no solo las heridas –más directamente afectadas– sino también los relatos de todas aquellas que, aterrorizadas, permanecieron escondidas en un portal durante horas; los de los txikis arrollados en el callejón por aquellos policías azuzados por sus oficiales para golpear y disparar indiscriminadamente; los de la gente que lloró de rabia e impotencia… La agresión la padeció toda la ciudad y debe ser ella la protagonista a la hora de recuperar la memoria silenciada.

Por supuesto, no queremos que este trabajo se quede en nuestro grupo tan solo. Nos ha alegrado así ver como en el concurso literario sobre memoria histórica organizado por la Fundación Nabarralde ha sido premiado un trabajo titulado precisamente “Sanfermines 78”. Lo mismo que la Federación de Peñas haya acordado crear una comisión especial para preparar un programa de actividades propias en relación al 40 aniversario, o que distintos colectivos sociales hayan empezado también a pensar en actividades específicas. Pues bien, de eso se trata, de que en esta primavera maduren decenas de iniciativas diferentes para que la cosecha de julio sea lo más plural y extensa posible.

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