¿A dónde va Trump?
El imperio más poderoso del mundo, cuyo presidente se ha puesto a firmar decretos sin límite imponiendo aranceles a todos los países con los que comercia EEUU, que es todo el planeta y que aceptan sumisos todas las fanfarronadas que les impone «Yelow Bear», supone el cambio radical del paradigma. Recuérdese el intento en su anterior presidencia, en la que tras infinidad de incongruencias, terminó dando un golpe de Estado, siendo condenado por varios jueces, pero todos miraron a otro lado... Su actual política es imponer aranceles indiscriminados a los países que Trump decide unilateralmente. Creó un Comité de Ahorro» presidido por el multimillonario Elon Musk que se convirtió en un gallinero con dos gallos, pues terminaron en enemigos. Como es lógico, los países afectados responden con aranceles recíprocos defensivos, lo que incrementa los precios en todo el mundo, especialmente a los internos en El único que mantiene la vista a Trump es Zelenski. Sánchez es un kamikaze que merece ser elogiado por condenar al genocida Netanyahu. Debería ser ejemplo a Von der Leyen que en las negociaciones de los aranceles aceptó sumisa todas las condiciones y solo le faltó echarse a llorar, como si la UE fuera el club de golf de Trump. Con la invasión de Venezuela, el secuestro de su presidente y las amenazas de invasión de Groenlandia, Panamá, Canadá y la defensa ciega del asesinato por la policía de una mujer en Minneapolis puede que a los jueces les salgan los colores y destituyan a este cowboy. Después de amenazar a Canadá, México, controlar el Canal de Panamá y la invasión de Groenlandia. Sin duda que detrás de este delirio, Trump esconde el pánico a la «mix en scene» de China que es la causa última de tanta sobreactuación de este humanoide montada por quienes todavía hay que descubrir. Que no se olvide la inexorable «Ley de Hierro del Ocaso de los Imperios».
Podéis enviarnos vuestros artículos o cartas vía email a la dirección iritzia@gara.net en formato Word u otro formato editable. En el escrito deberán constar el nombre, dos apellidos y DNI de la persona firmante. Los artículos y cartas se publicarán con el nombre y los apellidos de la persona firmante. Si firma en nombre de un colectivo, constará bajo su nombre y apellidos. NAIZ no se hace cargo de las opiniones publicadas en la sección de opinión.