Iñaki Revuelta Lertxundi | Cantante

Beti aurrera Igor

Una vez más nos encontramos con la triste noticia de la muerte de un preso en una prisión, en este caso la de Igor Gonzalez Sola en la carcel de Martutene. No es un fallecimiento más, se trata de una nueva injusticia para con la población reclusa que ya ha cumplido las tres cuartas partes de su condena, con el agravante de un estado de salud muy delicado. Hoy Euskal Herria llora la perdida de un hijo, de un compatriota que dió su vida por unos ideales, en ninguno de ellos se encuentra presente ni el bien material ni oscuros intereses. Somos muchos los que lloramos y tenemos el corazón encogido, observando a una clase política acomodada y dando prioridad a cosas que distan mucho de la realidad existente en la ciudadanía. En otros tiempos la tragedia de Igor hubiera sido portada de periódicos y comienzo del informativo de la televisión pública vasca, a diferencia, lo que vemos es la toma de posesión del lehendakari acompañado de toda esa parafernalia. Si ya duele y es sangrante todo lo que estamos viviendo con eso de la pandemia, seamos o no negacionistas, fascistas por supuesto que no, ya que no hay revolución posible ante nada por causa de su claudicación y desfachatez, permítannos aunque sea llorar a nuestra familia. Ustedes sigan con su idílica vida, queriéndose muchísimo y pensando en como nos engañarán mañana, nosotros, el pueblo llano honrado y trabajador, continuaremos dando apoyo y cariño a mujeres como Bixenta Sola, amatxu de Igor. Solamente el pueblo salvará al pueblo, los demás sobran, deshechos que no perdurarán en la memoria de nuestra tierra milenaria. Adiorik ez Igor.

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