Chile como ejemplos
A los conservadores de todas las especies no les gusta los referendos, ya que lo concreto es lo que más odian los guardianes del inmovilismo. En poco tiempo han tropezado con dos realidades distintas, pero no distantes. El Brexit, que todavía supura pus, y ahora non natus Constitución chilena. Es increíble que haya una izquierda que se crea sus propios anuncios publicitarios de la peor especie del marketing, que jamás aplican. Tener un pensamiento de izquierda, implica un modelo de vida que está a las antípodas del consumismo destructivo actual, y no justificarse en el que todos formamos parte del entramado, así que me hundo en esta miseria, a vivir que son dos días. Los cambios no son individuales, son colectivos, pero si no se rompe esta urdimbre, jamás se avanzará. Parece mentira que esta izquierda, que le place aumentar su huella ecológica, a la que puede, se lamente que en Chile, no se ha aprobado una Constitución, elaborada por medio de un castillo virtual de la peor calaña. Si todavía no se sabe que las constituciones, y los tribunales, que velan por ella, son la garantía para que nada cambie, y si sucede es para empeorar la situación. Sólo hay que fijarse lo que ocurre en este Estado, represor, en donde las navajas entre partidos políticos, perforan lo que no tienen, que es la decencia, para colocar a los amiguetes que deben de realizar los favores convenientes en los tiempos adecuados. Todos estos tinglados, ya no engañan a los que padecen las injusticias y la miseria económica y cultural que no quiere decir que sean idiotas, todo lo contrario son sabios que han visto el engaño, de a los que les va bien toda esta mentira monumental que sufrimos. Durante la pandemia hubo ejemplos maravillosos. El Reino Unido, no tiene Constitución, elaborada por sesudos constitucionalistas, que son los títeres de las diversas fuerzas del poder, y que están a merced de los favores recibidos. Para avanzar no es necesaria ninguna reglamentación que te encadena a una pura poesía, que se interpreta siempre de la peor manera para los damnificados de la injusticia que pulula por todos lados. Las hermosas palabras cuyos conceptos son pura retórica: social, ecologista, feminista, y demás zarandajas, justo para que se ponga negro sobre blanco, para tener la certeza que todo es una estafa sideral. En unos momentos que la mayoría chilena, vive en un retroceso de sus posibilidades económicas, endeudados hasta las cejas, ya que pueden deber dinero hasta para comparar la leche. El nuevo Gobierno, que ha impulsado semejante teatro, con la promesa del paraíso, hay que ser muy memo para creérselo cuando tu realidad está cada vez peor. Sí, los referendos tiene la virtud que la gente puede votar, lo que le dé en gana, salvo en este Estado, repleto de tontos: Transición, OTAN y CE. Afortunadamente el resto del mundo es diferente y Chile, ha sido un ejemplo maravilloso. Los pobladores originarios, mal tratados, que les han robado la vida, sus raíces, historia, y modo de subsistencia, se han comportado con una dignidad ejemplar. Sólo queda darles las gracias para intentar parecerse a ellos. Constitución: Capítulo 1, Articulo3. Chile, en su diversidad geográfica, natural, histórica cultural, forma un territorio único e indivisible. ¿Les suena de algo?
Atentamente.