El olvido
Me llega un aviso para que participe en una obra de arte colectiva enviando una foto respecto al confinamiento. Como ciudadano de base en el que me encuentro dichoso, no necesito exteriorizar banalidades, ni aplausos hipócritas, que benefician a los malvados inútiles responsables de lo que está sucediendo. La institución cultural hegemónica en el Principat, se ha convertido en un lastre y en un freno para poder avanzar en el camino de la soberanía, sólo se dedica a pedir dinero. El Ayuntamiento de la alcaldesa, y su concierto por los balcones, es el resumen de su sabiduría para encarar los terribles problemas de la ciudad. He de confesar que a lo largo de mi vida siempre he añorado los días en el que el franquismo me ofrecía lo único bueno y agradable que recuerdo. Durante la Semana Santa, el silencio, los locales cerrados, la gente en sus casas, sin trafico ni ruido, era algo que me hacía feliz, y sentirme en paz, y siempre me parecía que el tránsito hacia lo cotidiano era demasiado rápido. Durante las semanas más estrictas de reclusión he vivido en el recuerdo de lo maravilloso que es el silencio y las calles vacías. Espacio de vida y de silencio, tiempo para perder y observar tu propia miserable vida, que siempre se quiere rehuir, pensar que tu propia vida ha sido una imposición, y si de verdad merece la pena vivirla, en las condiciones que tu propia sociedad te ofrece. Tendrás que soportar, infinidad de estupideces, no podrás decir lo que piensas, ni en el colegio, ni en el trabajo, ni en tu entorno de conocidos, o familiares. Podrás leer la portada de un diario dando las gracias a las empresas más criminales y esclavistas, deseando que el futuro regrese con las mismas lacras que nos llevan al carajo como civilización, francamente para vivir esto, es mejor no haber nacido. En un programa de TV3, hablando sobre la prostitución durante estos días, una prostituta intentando disuadir, al cliente, que quería sexo, le comentaba que ella se protegía su salud y la de su familia, y que el cliente pensara en la suya propia. Esta argumentación es genial, lo que hacia esta mujer era repetir como un loro, lo que constantemente escuchaba por todos los medios de comunicación. En cambio ejercer la prostitución antes, o después, su salud física y mental como la del cliente, le importa un comino. Solo el vil dinero genera la vida de todos, sea la prostitución, sea pilotar un avión. Si, durante estos días serán los más felices que la vida te pueda ofrecer, ya que la miseria humana, ha irradiado de forma solar en todo el espectro. Ningún político, pedirá perdón por los miles de muertos que lleva a sus espaldas, en cambio ahora están diciendo de lo bien que lo han hecho. Sí, no hay mayor miseria para todos, que el olvido.