El prejuicio progresista
Xabier Vila-Coia
2017/11/30

Albert Einstein afirmaba que es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Por eso no debemos creer que los prejuicios son cosa del pasado; antes al contrario, cada época (también la actual) genera, difunde e inculca los suyos propios. Y el que predomina en nuestros días es el prejuicio progresista.

El prejuicio progresista consiste en considerar a las mujeres, negros, obreros, pobres, inmigrantes, niños, etcétera; es decir, a los débiles (?), marginados y discriminados, por el mero hecho de serlo, mejores personas, y más honestas, que cualesquiera otras que no pertenezcan a ninguno de estos grupos sociales. Como si no hubiera niños, inmigrantes, pobres, obreros, negros y mujeres maltratadores, maldicientes, chivatos, traidores, asesinos, envidiosos, hipócritas, ladrones, abusadores…, con quienes son más débiles, marginados o discriminados que ellos.

El filósofo francés Emil Cioran lo expresó de la siguiente forma: «Bajo cualquier circunstancia debe uno ponerse del lado de los oprimidos, incluso cuando van errados, pero sin perder de vista que están amasados con el mismo barro que sus opresores».

Artikuluak
Iñaki Egaña
2019/10/19
Martxel Toledo Garmendia
2019/10/19
Víctor Moreno
2019/10/18
Martin Rezola, Gerardo Luzuriaga eta Jonjo Agirre
2019/10/18
Gutunak
Oskar Gaztelu Bilbao | Larrabetzu
2019/10/18
Pedro Mari Usandizaga Añorga
2019/10/18
Txema Landa
2019/10/18
Manu Ballesteros
2019/10/17
Azken post-ak
Martin Garitano
2019/10/18
Martin Garitano
2019/10/17