Javier Orcajada del Castillo | Bilbo

España y Portugal negocian fusionarse

"El Confidencial", generalmente bien informado, ha publicado la existencia de conversiones entre España y Portugal para crear un ente común potente que pueda influir en Europa. Las negociaciones se van produciendo discretamente desde hace un año y proyectan crear la Comunidad Ibérica de Naciones. Por parte de Portugal negocia el Movimiento Partido Político (MPI) Por la española el Partido Político Iber. Aspiran a ser la cuarta potencia europea y buscan un espacio propio en el selecto club G8. Incluso quieren tener influencia real en las decisiones del BCE, pues ambos son países periféricos que tienen que hacer reverencia ante los primeros espadas. Ambos estados fueron imperios, ahora venidos a menos, aunque ese sello de identidad no desaparece nunca, pues va en su ADN y en su fantasía aspiran a repetir glorias pasadas. Los amables portugueses deben evitar las compañías peligrosas a la hora de negociar acuerdos. Han olvidado que fueron invadidos por España y ocupados durante más de 80 años saliendo escaldados. Quizá prefieran ignorar la historia y mirar al futuro, pero no sería recomendable, si analizaran la situación actual al «Imperio en el que no se ponía el sol». Como para fiarse de quienes no permiten ejercen el derecho democrático al voto a los catalanes por medio de la fuerza. Que analicen si los españoles no respetaran su identidad y les impusieran la rígida legislación española y les enviaran policías y guardias civiles para evitar algo tan subversivo como convocar un referéndum para decidir la voluntad de los portugueses si se llegara a unificarse ambos países. Se enterarían que el partido en el poder tienen gran parte de sus caciques personados ante los tribunales por corrupción y de permitir que empresarios y políticos del partido evadan impuestos, manejen fondos en B en paraísos fiscales y que se decrete una amnistía fiscal para salvarles. Sabrían que un juez ordenó registrar la sede central del partido en el poder y que el presidente del Gobierno, secretario general del partido en el poder tenga declarar ante un tribunal acusado de cobrar en negro. Descubrirán sus políticas económicas ingeniosas que provocan las mayores tasas de paro de Europa. Se sorprenderán de que los partidos mayoritarios busquen estén corrompidos y no puedan acusar al que está en el poder porque todos tienen qué ocultar. Que miren hacia Gibraltar y se interroguen por las razones de los llanitos para rechazar la dependencia de Madrid, pues no quieren perder la libertad como los catalanes. El mejor consejo a los portugueses desde el afecto y la vecindad es que no se dejen engatusar, pues la historia de España es la de las hazañas de «caballeros golfos y vagos» y por la imaginación de pícaros con la que se las han ingeniado desde siempre para vivir del cuento a costa del populacho inculto y servil.

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