Enric Vivanco Fontquerni

Euroorden

Si durante el siglo XXI se consigue una estructura política con un mínimo de rigor en función del tiempo presente, el poder judicial se ha redefinir de arriba abajo. Es un peligro que un juez o un número pequeño de humanos puedan interpretar unas leyes hechas a medida en que las interpretaciones contrarias circulan por la Comunidad Europea, ¿en suelo francés hubiese sido idéntica toda esta peregrinación jurídica? Hay interpretaciones en muchas sentencias que son muy cuestionables. Respecto a la euro orden hacia políticos, y la actuación de un juez, de ahora sí, ahora no, ya se verá, francamente los ciudadanos de a pie observan muy poca rigurosidad jurídica, y mucha ira contenida. La reacción de no conformarse con una posible malversación, de muy difícil justificación, y el menosprecio hacia la jurisprudencia más refinada del mundo, como es el derecho germánico, con unos insignes juristas a lo largo de su historia, el ridículo ha sido mayúsculo. El orgullo y los que consideran que los cambios en el espacio son intolerables, propicia la imposibilidad de ampliar nuevos conocimientos y quede relegado al olvido, puesto que hay personas que se consideran muy doctas en su oficio, y al resto de los humanos se les clasifica de pobres diablos. Los cambios políticos que se han de llevar a término y las necesidades de una armonía convivencial entre los ciudadanos, algo que en estos momentos está muy lejos del objetivo. La separación de poderes es una utopía, ya que siempre prevalece la razón de Estado, y cuando un profesional de la jurisprudencia, desprecia la lectura en su conjunto, y con una respuesta del todo o nada, se percibe del peligro a la que están sometidos los ciudadanos, no es necesario recordar casos del presente, incluidas las señales de tráfico, al albur del idioma.

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