Gerardo Hernández Zorroza

Experimentación sociológica y desde dónde enfocar la situación

Hace años se realizó un experimento con monos, una escalera y un racimo de bananas colgado del techo de una jaula.

Cada vez que un mono subía a coger bananas, el resto de monos eran duchados con agua helada. Decir que sólo se rociaba a los monos que no subían, pues aquel que lo hacía se libraba. Con el tiempo, los monos aprendieron a pegarle al mono que subía a por la banana, para que no lo hiciera y no recibir el chorro.

Se cambiaron los monos, uno por uno, y se pudo comprobar que el nuevo mono enseguida comprendía lo que se esperaba de él y se sumaba a pegar al disidente. Se cambió a todos los monos, pero todos seguían haciendo lo mismo: pegar al mono que subía. Sin entender además por qué, pues para entonces ya no se los duchaba con agua helada.

Analizando este experimento, resulta claro que quien se dirige en él a la banana, a lo que quiere, nadie lo frena si consigue encaramarse a la escalera, dado que el chorro de agua helada es para los otros (que bastante tienen con protegerse), a los que intenta amedrentar el que organiza el experimento. Ejemplo extrapolable a situaciones que vivimos podría ser el del FMI, o los ministros de Economía de turno, haciendo funestas previsiones.

Comprender dónde está el enemigo (conciencia de la situación), resulta básico y principal para avanzar en las soluciones, para evitar aquello que no nos beneficia (competencia y/o peleas), pues satisface únicamente a determinados intereses, invisibles, desde dónde se nos manipula destruyendo lo mejor y más puro que podemos aportar: nuestra implicación personal, económica y/o de otro tipo desde esta nueva conciencia de las cosas.

PD: Por cierto, en el contexto actual, muy «relevante» me parece el debate –hipnótico mediático– sobre elecciones en breve sí o no. Absolutamente «prioritario».

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