Expulsión en la comunidad europea
El funcionamiento político, de las estructuras comunitarias, y la ausencia de democracia, ya que los ciudadanos son meros espectadores, a causa de un entramado legislativo, que impide que los votantes puedan exigir las políticas que consideren convenientes. En definitiva deciden los grandes Estados Nación, por medio de sus dirigentes, que no llega a un partido de dobles de tenis. Esta realidad cada vez es más percibida, y por ello los resultados que tendrán lugar en las próximas votaciones se presentan de lo más suculentas. La mascarada de negociaciones del Brexit, indica que la opinión expresada por los votantes siempre se intenta darle la vuelta, como Syriza que hizo sin el menor decoro cuando en un Referéndum, con más de un 60% de los votantes que no quería que se aplicase las exigencias comunitarias, y como es habitual se hizo todo lo contrario. Todas estas fechorías empiezan a tener respuestas a escala planetaria y será imparable, tiempo al tiempo.
La expulsión del PDeCat, del grupo liberal, realidad que está incomodando a los grupos de presión que actúan por medio de sus empleados, ya que es un tema que es sorprendente que se pase de puntillas. El grupo liberal el más ultra y enemigo de lo que pueda tener algún sentido social, generador por sus políticas de miseria para la mayoría y de contaminación, que afecta la vida de las persona, el fraude en los cochecitos, para poner un ejemplo, que es un contribuyente neto del cambio climático, lo que es indecente es que el PDeCat, estuviese con semejantes monstruos de la naturaleza.
Atentamente,