Enric Vivanco Fontquerni | Barcelona

Homenaje

El acto de homenaje organizado por el Ayuntamiento de Barcelona, recordando el atropello intencionado en las Ramblas, las palabras del filósofo Simon Critchlry, se ajustan a lo sucedido: «el mundo político está lleno de falsa vergüenza, de impostada humildad y de artificiosas apologías empapadas con lágrimas de cocodrilo». La alcaldesa, que hizo unas declaraciones como siempre tan ajustadas; mencionando que había cedido su protagonismo en segundo plano, así pues tuvo la gentiliza de transferir por unos minutos su triunfal protagonismo cotidiano. Barcelona, ciudad de la paz, que tan machaconamente repiten desde el Consistorio los progres habituales, olvidan que Catalunya todita ella, votó en contra de la entrada en la OTAN, y una vez más la opinión de los catalanes fue anulada, aniquilada, ninguneada y pitorreada, de esta forma deberían saber estos ilustres políticos, que en la tragedia de Edipo rey, Sófocles, enseñó ya hace un tiempo, que el tirano es alguien que no escucha lo que se le dice y no ve lo que tiene delante de las narices. En unas declaraciones el filósofo Critchley recordaba: «tenemos que aprender la verdad, la verdad nos hará libres, y esto nos lleva más allá del sufrimiento». El conocimiento es un efecto de la verdad, dejó escrito Tomas de Aquino. Participar en una organización militarista, que por ejemplo hace escasos días, en una maniobras, un magnifico y experto piloto enviaba de regalo un misil al espacio de Rusia, que podía haber derribado un avión de pasajeros, hermoso trabajo que por cierto está muy bien pagado, a lo mejor su abuelo estuvo en la División Azul. En las guerras, todos matan como pueden, y lo que pueden, se ha de saber y no olvidarlo. Por lo tanto el acto de recuerdo en que los representantes de las instituciones se blindaron de la ciudadanía, y los que estaban, como los militantes de partidos y organizaciones tan respetuosas hacia las opiniones que no comparten, como la Sociedad Civil Catalana, que son los únicos que aguantan el tinglado, fue un acto sin brillo, porque solo la verdad da auténtico brillo. Las organizaciones que defienden los intereses de afectados por actos de guerra, que piden solidaridad, sería interesante conocer si por ejemplo, como hace escasos días, los saudíes que bombardearon con armas vendidas por los occidentales, asesinando a más de treinta niños yemeníes, que iban en un autocar ¿les han enviado algún tipo de condolencia? Lactancio siglo III, «la fuerza de la propia verdad es tanta que no puede haber nadie tan ciego que no vea la claridad divina».

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