Juan Fernández

Honor y sátira

«El honor consiste en hacer hermoso todo aquello que uno está obligado a realizar». Esas palabras fueron las últimas que el Rey cocodrilo le dijo a las nuevas generaciones justo después de jurar bandera y prometer ser fieles a su patria. Yo, la más feliz de las hormigas por estar con mi chica, salí de mi madriguera sonriente, dispuesto a pasar una bonita tarde en una plantación cercana donde abunda la buena comida y el buen ambiente. Una cuadrilla de furiosos cocodrilos nos hizo detenernos en el arcén del camino. Vestían una boina verde, unas botas que casi sobrepasaban sus rodillas y unos trajes apretados llenos de bolsillos abarrotados. La verdad es que le impondrían hasta al más fiero de los lobos. Querían saber mi vida, mis planes, mi dirección, el nombre de mis padres, incluso me preguntaron si alguna vez había estado detenido en un lugar de esos en el que se supone que siempre están los malos. Nos hicieron salir del ‘pipacarro’ mostrándonos sus afilados dientes.

Ni siquiera nos invitaron a dejar nuestro vehículo con todas nuestras cosas dentro, directamente nos obligaron a arrastrarnos a su ego y dejar el lugar. Nos indicaron el lugar donde parar, a unos 200 metros de nuestro coche. Nos expusieron como auténticos delincuentes, al parecer teníamos aspecto de lo que en mi tierra no puede ser nombrado. Intentaban convencernos de que podríamos llevar armas. Me pregunté ¿qué es lo que él empuña con sus dos garras? Las familias de animales pasaban y nosotros seguíamos semi-arrestados perdiendo el tiempo.

El ‘pipacarro’ estaba completamente invadido por cocodrilos y tristemente lo único a lo que estábamos autorizados era a esperar con los brazos cruzados. Ellos decidieron el momento justo para quitarnos nuestra medalla de terroristas. De camino al coche pensaba en mis derechos, en mi intimidad, en cómo nos habían convertido en actores principales de su función de teatro del sábado tarde. Nosotros, dos humildes hormigas, continuamos nuestro camino. Nadie es más que nadie y más aún cuando tu lema consiste en hacer hermoso todo aquello que uno está obligado a realizar. Educación amigos, educación…En honor a George Orwell…

Bilatu