Infancia y adolescencia, donostiarras de segunda
Los nueve Haurtxokos y diez Gaztelekus que el Ayuntamiento de Donostia tenía en marcha permanecen cerrados. Cuando en agosto se publicaron los pliegos para la gestión de estos servicios subcontratados y del Centro Etxarriene de Martutene, saltó la sorpresa: la desaparición del servicio de la Parte Vieja, recortes superiores al 20%, la intención de poner de patitas en la calle a seis trabajadores y trabajadoras en «condiciones especiales»... y además desde 2012 cierran en verano. Reduciendo el horario semanal de apertura, ofreciendo sólo una tarde de apertura a la semana en algunos barrios o trabajando en barracones, se ofrecerá un servicio indigno a los y las ciudadanos y ciudadanas. La infancia y adolescencia se quedó en la calle desde que a principios de septiembre no se abrieron los centros y los y las educadoras están en paro desde julio. ¿Abrirán en 2021?
Estos servicios son una herramienta muy valiosa de protección para los y las menores, son espacios idóneos para su desarrollo integral y de la autonomía teniendo como eje principal sus derechos y necesidades. Los Haurtxokos, Gaztelekus y Etxarriene y sus educadoras son ya referentes para muchas familias. Ofrecen una alternativa para el ocio saludable y seguro en el que relacionarse con sus iguales. Contribuyendo a la conciliación familiar, la prevención y en asegurar el bienestar de los y las menores, sobre todo, de los y las más vulnerables, tal y como hacen los demás servicios de Gipuzkoa.
Desde octubre las luces de navidad decoran la ciudad. Una imagen que Woody Allen mostrará en las pantallas de todo el mundo. Una ciudad consumida por las obras del metro y los turistas. Pero si el valor ético, social y político que alcanzamos como sociedad se mide en función del cumplimiento de los derechos de la infancia y adolescencia, tenemos una ciudad realmente pobre. Aunque el Gobierno Municipal de PNV y PSE haga oídos sordos, los y las educadoras seguimos en lucha exigiendo servicios y condiciones laborales dignas. Para que no dejemos a nadie atrás. Para que no dejemos el futuro atrás.