Mikel Fernández Mínguez

J.A.S.

Muchos han sido a lo largo de la historia los movimientos juveniles a reseñar. Tanto en Europa como en América Latina, con el objetivo de hacer frente a desequilibrios sociales (paro, hambrunas, injusticias sociales, dictaduras...), los jóvenes unieron fuerzas y demostraron tener capacidad de organización para lograr atajar esas situaciones que chocaban contra su propio futuro. Hace poco ha nacido una nueva organización juvenil (Juventud Activa Saharaui, J.A.S.) que refleja en cierta medida el espíritu de los movimientos antes citados.

Como sabemos el pueblo saharaui vive una situación de injusticia permanente, son ya mas de cuarenta años viviendo en un desierto abandonados y mentidos por la comunidad internacional. Si ha esto le sumamos la actual situación de alerta sanitaria generada por el coronavirus la situacion se agrava aún más. El coronavirus ha llegado a los campamentos y los jóvenes saharauis que viven en Euskal Herria han decidido aunar fuerzas y apoyar desde aquí a su pueblo. Personalmente conozco a este pueblo desde hace veinticuatro años, me unen lazos estrechos con ellos. Siempre he pensado que los que más sufren son las personas que viven en los campamentos de refugiados y los saharauis que viven aquí pueden ayudar de múltiples formas. Sinceramente, he de decir que no había visto hasta ahora este paso adelante de la juventud saharaui que vive en Euskal Herria. Por lo cual es de citar y felicitar. Actualmente están trabajando, sin descanso, en la recogida de material sanitario para mandar al desierto y tienen intención, tras acabar con este primer proyecto, continuar organizados para lograr un objetivo comun: luchar para que su pueblo regrese de donde nunca tuvo que salir. Son jóvenes, activos y saharauis. Aprovecho estas lineas para animar a la poblacion a participar. Mucho ánimo.

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