Justicia al borde del ridículo
Fernando Eizaguirre Altuna | Medico
2018/03/14

Me refiero al tristemente conocido caso se los jóvenes de Alsasua, a su recorrido hasta la actualidad, a la permanencia en prisión de tres de ellos durante mas de año y medio, las demenciales peticiones fiscales y los procedimientos desproporcionados hasta la locura.

Hay que empezar diciendo que esa historia no es lo que se dice de ella, ha recibido un trato perverso por parte de algunos medios. La brutal paliza de 40 contra dos con solo un tobillo roto como lesión (con parte de lesiones e informe forense) no se sostiene porque no fue así.

Si hubo un comportamiento sancionable de los acusados, no son mis héroes, provocación y algo de violencia. Solo quiero como ciudadano vasco y español (no lo he elegido) reclamar sanciones proporcionadas.

Que otras cosas chocantes excesivas por exigencias disparatadas y crueles ha habido:
detenciones con despliegues policiales inverosímiles de jóvenes que previamente se habían presentado en instancias judiciales y policiales y puestos en libertad a la espera de juicio.

Un cierto pasotismo de jueces de Navarra que tenían que haber asumido el tratamiento «profesional» del asunto en primera instancia y se inhibieron. La cosa pasó a la Audiencia Nacional, a la jueza Lamela. Hay que reconocer que mas adelante la Audiencia de Navarra se pronunció sobre el caso declarando que: «no era terrorismo».

Probable influencia de persona y organizaciones privadas (Covite) en la llegada del caso, como  «terrorismo» a la Audiencia Nacional. A mi entender incomprensible.

Tribunal Supremo de España que teniendo que haber puesto las cosas en su sitio sigue considerando que el tema es terrorismo y corresponde a la Audiencia Nacional (Lean: "La nada terrorista de Alsasua", Baltasar Garzón, "El País", 13/07/2017).

Peticiones fiscales disparatadas 62, 50 años de cárcel para cada encausado, hasta un total de 375 años. Solicitudes muy escandalosas, incomprensibles si no es en el contexto, absolutamente antijurídico, de odio y venganza.

Poco miedo al ridículo y al escándalo internacional, que suele afortunadamente haberlo ante situaciones escandalosas, en tribunales como Estrasburgo o similares con frecuentes protagonistas Españoles.

El juicio es en abril, en la Audiencia Nacional, algunos estamos absolutamente aterrados.

Yo, que he sido miembro de la extinta Gesto por la paz he sacado la cara a Guardias Civiles cuando eran asesinados montones de veces, con las consecuencias de haber sido amenazado en la calle también montones de veces («sé donde vives»), no puedo tolerar esta injusticia. A ver si se recupera la cordura.