«Manduco me flumen de bobis»
Todo personaje público se inventa un lema como atributo de su categoría. Este debe ser el estrafalario de Rajoy, que traducido viene a significar «Cómo me río de vosotros». Sólo hay que ver la soltura con que se presenta en la tribuna de las Cortes y con qué ironía responde a las interpelaciones de la oposición. Como lleva la chuleta aprendida, se limita a recitarla, aunque no venga a cuento. Utiliza ese estilo entre cínico y sorprendente que es lo que le ha dado un tono que cautiva a sus diputados, a los periodistas de medios que viven de la publicidad oficial y a esa masa amorfa de votantes acríticos que le votan a pesar de que su partido está acosado ante los tribunales a causa de la corrupción con la que se ha valido para mantenerse en el poder. Reírse de todos es dar una rueda de prensa a través de un plasma. Es dar a Bárcenas ánimos sabiendo que está encarcelado por corrupción. Reírse es maquinar con argucias la creación Ciutadan's, su «marca blanca» a la que ningunea y utiliza con descaro para sus enjuagues. Se ríe de nosotros cuando afirma con énfasis que el préstamo del BCE no era rescate y que no costaría ni un euro a las arcas públicas. Ahora el Banco de España reconoce que nos costará 40.000 millones. Reírse es poner al impresentable Rafa Hernando de pararrayos en el Congreso como portavoz o al franquista Méndez de Vigo para edulcorar los frecuentemente crueles acuerdos del consejo de ministros que suponen recortes de fondos para fines sociales, pero ocultando aumentos espectaculares, pero camuflados en favor de los ejércitos o de los servicios policiales. Ha puesto de moda pleonasmos como que «un plato es un plato». Otros, faltos de sentido o sintaxis que hacen las delicias de los humoristas en sus tiras cómicas, como «cuanto peor mejor y cuanto mejor peor…». «Los españoles son muy españoles y mucho españoles», y una batería de expresiones necias que, sin embargo sus seguidores le valoran porque «son la expresión de la naturalidad con la que se relaciona con el pueblo llano, prueba de ello son la mayorías en las sucesivas elecciones». Se ríe de los catalanes porque sabe que la táctica del buho que sigue en la crisis del referéndum de Catalunya será un éxito pleno y volverá a ganar las próximas elecciones. Decía La Pasionaria: «Hay momentos en la historia de un pueblo en el que la indiferencia es un crimen». Y la oposición mirando para otro lado…