Montoro, como lo yogures, tiene fecha de caducidad
MONTORO, COMO LOS YOGURES, TIENE FECHA DE CADUCIDAD. El proyecto de presupuestos para 2014, entre otros recortes, va a reducir las subvenciones al cine en más del 8% sobre los del 2013 ya muy recortados en el año anterior.
En una entrevista radiofónica Montoro opina que el problema del cine español en general y el cierre de las salas no tienen nada que ver con los recortes ni con la subida del IVA, sino con la calidad de las películas.
El ministro de Educación, José Ignacio Wert declara con la simpleza que le caracteriza, que «le gusta mucho el cine español». También Ana Mato y Arias Cañete han declarado en parecidos términos su pasión por el cine español..Es más; Wert afirma que «a todos los ministros les gusta el cine español». Para que luego les critiquemos de superficiales y de poco sensibles con las manifestaciones culturales.
Estos expertos críticos cinematográficos quieren asfixiar esta industria porque tanto los directores como los principales actores españoles han mostrado que defienden ideas de izquierdas y hacen un cine marcadamente ideologizado en esa línea crítica con los valores establecidos. La realidad es que el gobierno se está vengando por la sonada y valerosa protesta contra la guerra de Irak en una anterior Gala de los Goya de todos los galardonados al recoger sus trofeos finalizaron sus intervenciones con exclamaciones contra la guerra.
Hay que recordar que fue Aznar el que tomó la decisión de mandar la tropa a Irak sin autorización previa del Congreso. Ante las críticas que han cosechado sus delirantes declaraciones, Montoro ha tenido que rectificar alabando la calidad del cine español que «tantas satisfacciones nos ha proporcionado». La Academia de Cine respondió con ironía a sus críticas: «Vd., como los yogures, tienen fecha de caducidad, la creatividad no».
Almodóvar ha manifestado que el gobierno del PP ha puesto en marcha un riguroso plan de exterminio del cine español. Acusa al gobierno de insensibilidad por los valores culturales por el impacto negativo de la subida del IVA al 21 %, mientras que en Francia solo es el 5% y la ciudadanía acude al cine como antes de la crisis siendo la situación similar en los países más significativos de Europa.
Rajoy parece que ha puesto a Montoro y a Wert como «los saquitos de todos los golpes» para que la ciudadanía descargue sobre ellos sus frustraciones y se desahoguen, mientras, los demás ministros puedan hacer tranquilamente sus destrozos. Menos mal que De Guindos da un testimonios de austeridad, llevando a Bruselas la tartera con la comida que le ha preparado su mujer, para ejemplarizar una política rigurosa de ahorro que demuestre que luchan con eficacia contra el despilfarro. Llevaría una tortilla de patatas y pimientos o un filete empanado? Esas muestras de austeridad si que estimulan y convencen a los que sufren la crisis