Gerardo Hernández Zorroza

¿Negar al virus o es otra cosa?

Yo no niego al «bicho», ni tan siquiera entro a valorar si este virus es natural o no, o si ha surgido del pangolín o lo han fabricado; si ha escapado accidentalmente o sido «lanzado» como arma -ocultado en un principio parece claro-; no entro, digo, en todo esto, sino en la gravedad actual (cifras de enfermos totales comparados con la población donde se mide, no lo que llaman número de «casos»), y en las repercusiones que las medidas actuales están teniendo sobre la Economía y el empobrecimiento que nos viene.

Entro más bien en la política que se está llevando, de confinar a las poblaciones y extender las determinaciones de PCRs a la población, cuestión esta última que no va parar la extensión del virus, aparentemente mucho más atenuado -si tenemos en cuenta los ingresados en UCIs (13 en Hospitales vascos a 15 de agosto), y si comparamos estas cifras con marzo, abril y mayo. Por cierto, contamos para este verano con 1.000 camas menos. Curioso.

Sí que habrá de seguir cuidándose –sin pretender demostrar que se hace y prohibiendo cualquier cosa que se nos ocurra para ello–, y aislar fundamentalmente a los sintomáticos, no a todos. Que son los sintomáticos y presintomáticos los verdaderos transmisores, ya que los asintomáticos no está demostrado que sean transmisores. Los asintomáticos, una gran mayoría de «casos», suponen entre el 70 y 90 %.

 

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