Iñaki San Sebastián Hormaetxea

Reinos de Taifas en la izquierda

Es triste comprobar que, en política al menos, el dinero puede llegar a ser un factor de unidad mucho más potente que la voluntariosa lucha contra las desigualdades sociales. Y digo esto al ver con qué tranquilidad se pasea el Sr. Rajoy, de un lado para otro, a pesar de la presunta mochila de basura que carga sobre sus espaldas y de la llegada, por la derecha, de la cuadrilla de Ciutadans. Y es que, mientras la izquierda siga descomponiéndose en múltiples reinos de Taifas, el impasible cabeza visible de tan aparente neodictadura pseudodemocrática como la que asoma por España, podrá permitirse el lujo de seguir quemando sus puritos, sin inmutarse. Mayor varapalo que el recibido en Cataluña, de la mano de una ciudadanía catalana a la que el mismo convocó, difícilmente podrá darse. Y, sin embargo, ahí sigue nuestro hombre como si nada hubiera pasado. ¿Autocrítica? ¿Para qué, si en el horizonte no hay quien pueda jubilarle?

Si alguien tiene que hacer la tal autocrítica, son precisamente quienes lideran los PSOE, PSC, PSE, Podemos, En Común, Compromis, Mareas, IU y demás reinitos de taifas españoles, presuntamente progresistas, maestros en eso de dividir para perder. Es una pena pero, al parecer, de tanto mirarse al ombligo, han acabado olvidándose de demasiada gente que ha puesto su esperanza en ellos. Es decir, de quienes les han aupado a unas poltronas, en las que parecen encontrarse muy cómodos, haciendo poco más que postularse ostentosamente como de izquierdas. ¿Tan potente es el poder corrosivo del dinero?

Ha quedado atrás un 2017, con sus luces y sus sombras. En el 2018 que acabamos de estrenar… ¿intentaremos hacer algo más, cada uno en la medida de nuestras posibilidades, por quienes no acaban de disfrutar de las luces? ¿Qué tal si le damos alguna vuelta más a eso de «la unión hace la fuerza»?

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