Jorge Garay Zabala, Areeta–Getxo

Un aborto de estadística

Según la asociación pro gestación subrogada Gure Umeen Ametsak, «en Euskadi se baraja la cifra de 250 casos anuales». Estas personas inflan la cifra. Pues, según los datos facilitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, son –desde 2010 a 2022– 2.513 bebés inscritos en consulados y oficinas consulares de España, en los países donde esta práctica está admitida. Lo que da en trece años una cifra de 193 por año. Si la población de Vascongadas –y vamos a llamar a las cosas por su nombre; ningún verdadero abertzale o nacionalista vasco puede llamar Euskadi-Euzkadi a lo que en realidad es Vascongadas– es de 2.181.279 habitantes, y la del conjunto del Estado, menos Vascongadas y Nabarra –Nabarra con B, como escribió siempre Arturo Campión, el hombre que más ha sabido sobre Nabarra, y como se escribía antes en todos los textos abertzales– es de 44.171.924, o sea 15,53 veces más, el número de bebés nacidos de vientre de alquiler-gestación subrogada para Vascongadas –sin Nabarra– tiene que ser de nueve al año, en proporción a la población.

¿No se han puesto a pensar los de Gure Umeen Ametsak que su cifra es un aborto de estadística? ¡Más nacidos por vientres de alquiler–gestación subrogada, por muchísimo, para Vascongadas que para el conjunto del Estado! Lo dicho, un aborto de estadística. Esperemos que en el próximo “I Congreso Internacional de Mujeres y Gestación por Sustitución o Gestación Subrogada”, a celebrar en Bilbao los días 20, 21, y 22 de julio, no mientan con este aborto de estadística. Con esas «matemáticas mentiras», que son las estadísticas falsas y manipuladas.

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