Maria Concepción Diéguez Jaca

Viva la madre que le… Carolina

El niño no se perdió, apareció en el Congreso porque su madre prefirió la alimentación y el calor de su pecho al de la guardería. Fue el símbolo del futuro con su silencio y cariño; en contra de los cotilleos, de los focos y cámaras, y que hay guardería.

Si alguien molestaba y sobraba era algún corrupto, los conscientes y cómplices. Todos esos no quieren ir a la cárcel y prefieren el Congreso mientras los encubren. Esta es la democracia española.

Creen que el Congreso es de ellos, incluida España; o como en la mili, los antiguos se pitorrean de los reclutas. Si hay algún inocente que tire la primera piedra sin esconder la mano. En vez de criticar a una madre por el buen hacer de estar de pié sin arrodillarse han intentado humillarla.

Los diputados del Congreso de España no pierden el tiempo en pequeñeces; que terminen haciendo pagar a los corruptos, sin perder tantos años. De ahí sale parte de la crisis.

No nos mientan más y miren un poquitín para los que se escapan de las guerras muriendo más en el camino de hambre y pateras. Procuren poner su parte para terminar con las guerras. Ayuden a los refugiados que llegan huyendo de la guerra.

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