El gran juego del petróleo se complica

Los ministros de Energía de los principales países exportadores de petróleo se reunieron ayer en Doha. Participaron tanto países miembros de la OPEC como aquellos que no pertenecen a la organización, entre los que destaca la presencia de Rusia, principal impulsora junto con Venezuela de la reunión. Irán envió una delegación de menor nivel para dejar clara su posición contraria a congelar la extracción de petróleo mientras no alcance el volumen de exportación de crudo previo a las sanciones.

La reunión finalizó sin acuerdo debido en parte al pacto alcanzado en febrero entre Rusia, Arabia Saudí, Qatar y Venezuela para congelar la extracción de petróleo que tomaba como referencia los volúmenes de bombeo alcanzados en enero. Esa decisión ha logrado que los precios se recuperen y estabilicen alrededor de los 45 dólares por barril, lo que ha restado urgencia a la necesidad de abordar nuevos compromisos. Sin embargo, este escenario afecta de manera diferente a los principales actores del mercado. Por una parte están aquellos países que dependen en gran medida del petróleo para completar sus ingresos presupuestarios –como puede ser el caso de Venezuela–, interesados en que los precios continúen subiendo. Por otra, los países que no necesitan unos precios tan elevados, como es el caso de Arabia Saudí, y son más proclives a mantenerlos relativamente bajos, de modo que puedan dejar fuera del mercado a otros participantes, principalmente Estados Unidos, que apuesta por la extracción de petróleo de esquistos, esto es, utilizando técnicas de fracking que no resultan rentables con precios bajos. La debilidad económica mundial tampoco proporciona estímulos adicionales.

A las razones económicas, se unen otras de tipo político, relacionadas con liderazgos e intereses geoestratégicos de los principales actores participantes en la reunión de Doha, que complican todavía más la posibilidad de acuerdos estables a corto plazo en un ámbito que condiciona sobremanera al resto de países. La combinación de unas y otras marcará el devenir del precio del petróleo en el futuro.

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