El PSN va «con la ley» más allá del ridículo
El Parlamento navarro ha aprobado una declaración para felicitar a Felipe de Borbón por su proclamación como rey español, un parabién que incluye a su mujer, la periodista Letizia Ortiz, y a la que se añade un ofrecimiento de «lealtad a la Corona» como «legítima representante de los ciudadanos de la Comunidad foral». El texto, que incluye muestras de gratitud y reconocimiento al padre del monarca «como impulsor y garante de la democracia en España», es un canto al sometimiento institucional y constituye uno de los pronunciamientos más bochornosos enunciados nunca en una Cámara legislativa.
Probablemente será la perspectiva que solo ofrecen los años la que permita calibrar el disparate en que se ha convertido la política institucional de Nafarroa, pero no hace falta ningún elemento ponderador para concluir, hoy mismo, que la sociedad navarra no se merece los gobernantes que tiene. Con los problemas económicos, sociales y de gobernabilidad que tiene este herrialde, que camina sobre el alambre, que UPN, PSN y PP pierdan el tiempo en sacar adelante una declaración en favor de la monarquía, con una rancia terminología más propia de la edad media que del siglo XXI, es una falta de respeto a los ciudadanos, que aguardan soluciones a sus problemas y no actos de vasallaje respecto a quien nunca ha hecho nada por ellos.
En cualquier caso, lo que resulta lamentable, dentro del dislate general, es la actitud del PSN, partido de «alma republicana» según sus responsables, que se sumó al coro de la derecha sin pudor ni vergüenza. Esa alma al parecer ha mutado como el propio partido en un espectro que deambula sin mayor objetivo que seguir existiendo. Podían haber votado en contra de la propuesta del PP, incluso podían haberse abstenido, no ya por una dignidad irrecuperable, sino por puro sentido del ridículo, pero los parlamentarios del grupo de Roberto Jiménez votaron a favor «porque estamos con la ley». Están con la ley, pero cada vez van a estar menos.