Orgullo y movilización frente a los reaccionarios
Las calles de Euskal Herria y del mundo se llenaron ayer de celebración y reivindicación con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+. Sin olvidar los avances logrados en el reconocimiento del derecho de todas las personas a vivir libremente su sexualidad y, por tanto, celebrando ese camino de lucha colectivo, también fue un día para la interpelación a instituciones, partidos políticos y al conjunto de la sociedad para no retroceder en la consecución de derechos y plantar cara a la ofensiva de los sectores reaccionarios.
La lucha de los colectivos LGTBIQ+ ha logrado que se den avances significativos en materia legislativa. En alizanza con el feminismo y con los movimientos antiracistas, también se han dado grandes pasos en la deslegitimación de los discursos antiderechos y se han desmontado los mensajes estigmatizadores. No obstante, el ascenso tanto a nivel global como local de la extrema derecha, está alimentando discursos de odio contra cualquier persona que se salga de la heteronorma. El debate producido la pasada semana en el Congreso de Madrid para castigar las terapias de conversión LGTBI evidenció por boca de los representantes de PP y Vox la vigencia del discurso patriarcal, homófobo y tránsfobo. Discursos que alientan odio y, con ello, un aumento significativo de las agresiones a personas del colectivo LGTBIQ+. Los datos confirman este aumento de violencia y la situación se reproduce fuera de nuestras fronteras.
La estructura heteropatriarcal cuenta aún con unos cimientos fuertes, pero la movilización y la activación social por los derechos sexuales y la libertad de género no es solo que han crecido, sino que demuestran que es una ola imparable. Más allá de los intentos de pinkwashing –tomar la bandera LGTBIQ+ con intereses de puro marketing y monetización–, la jornada del orgullo celebrada ayer en diferentes puntos de nuestro país, mostró un movimiento con músculo que identifica claramente cuáles son las alianzas en la lucha por la libertad y los derechos del colectivo. Porque las luchas por la emancipación nunca negarán derechos a nadie. Frente al miedo y al estigma, orgullo y movilización.