Un Ararteko favorable a las leyes de excepción

Luix Barinagarrementeria fue propuesto ayer para ocupar el puesto que próximamente dejará Iñigo Lamarca     como Ararteko, si bien más que posiblemente el titular del mismo será Manuel Lecertua, propuesto anteayer con urgencia previo acuerdo de PNV con PSE y PP. No era la única opción para lograr la mayoría necesaria para ese nombramiento, ya que un acuerdo con EH Bildu también contaba con ella, pero el partido jeltzale ha vuelto a dejar claras sus preferencias.


Los proponentes de ambos candidatos destacaron su currículum y trayectoria como aval de su idoneidad para el cargo, unos currículum y trayectoria que sin duda habrán sido tenidos muy en cuenta. Sin embargo, su modelo de institución y sus líneas de actuación no serán elementos de valoración a la hora de su elección, sencillamente porque se ignoran. Actualmente la elección de ese y otros cargos responde a un reparto más o menos proporcional a la representación de quienes forman la mayoría necesaria para nombrar a su candidato. Es decir, se acepta un nombramiento a cambio de otro de patrocinio propio, sin que el Parlamento, ni la ciudadanía, conozcan su programa o intenciones.


En cuanto al más que posible futuro Ararteko, Manuel Lezertua, al margen de su valía y experiencia, que nadie cuestiona, resulta más que llamativo que en su día sintiera la necesidad de hacer público, por medio de un grupo periodístico, su respaldo a la Ley de Partidos española, y expresamente la ilegalización de Batasuna. Su encendida defensa del sistema democrático español es coherente con su alineamiento con las leyes de excepción del Estado español, pero no con un cargo cuya principal misión es la defensa de los derechos de todos. Ni qué decir tiene que para un amplio sector de esta sociedad, el que a la sazón representaba esa formación política ilegalizada, no es el candidato más idóneo, aunque sí parece serlo, curiosamente, para Gobierno de Lakua, entonces y ahora en manos del PNV, que intentó recurrir la sentencia ilegalizadora al Tribunal de Estrasburgo.

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