Una firme base social para avanzar en la resolución

De las esperpénticas razones argüidas por los responsables de Donostia 2016 y la Diputación de Gipuzkoa para censurar las obras de presos vascos en el marco de una exposición sobre la reclusión destacan aquellas referidas a la inquietud que podrían –en condicional– generar semejantes trabajos entre las víctimas y en el conjunto de la sociedad. Se da a entender así que la ciudadanía no está lista para algo así. Más crudamente, que no está lista para confrontar con las consecuencias del conflicto armado.

Pues bien, según el sondeo publicado ayer por el Gabinete de Prospecciones Sociológicas de Lehendakaritza sucede exactamente lo contrario. Como pinceladas de una encuesta que rompe con los discursos alimentados a menudo desde la clase política, cabe destacar que el 85% de los habitantes de la CAV cree que la paz no debe dejar «vencedores ni vencidos». La opinión de los encuestados también es clara en cuanto a la razón del bloqueo actual: el 38% culpa a los partidos por su incapacidad para llegar a acuerdos, mientras que el 36% responsabiliza a Madrid por no mejorar la situación de presos y presas. Solo el 18% cree que el mayor problema es el desarme o la disolución de ETA. Basta decir, a modo de resumen, que los encuestados aseguran que el Gobierno español está aportando bastante menos a la paz que la propia organización armada.

La encuesta confirma de este modo lo que la sociedad vasca viene expresando por infinidad de canales desde hace años: que está más que preparada para mirarse al espejo y resolver las consecuencias del conflicto armado. Pese a desazonadores episodios como el de Donostia 2016, cabe esperar que el nuevo Gobierno de Lakua, a punto de estrenarse, lea atentamente el sondeo y saque las consecuencias pertinentes. Vista que la respuesta de Madrid pasa por Altsasu, es en el Parlamento de Gasteiz donde encontrará con quién avanzar. La sociedad, más allá del aplauso, está dispuesta a empujar.

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