Una noticia positiva que debe ahora materializarse

El Gobierno de Nafarroa firmó ayer una carta de intenciones con la compañía china Hithium, puntera en la fabricación de baterías y sistemas de almacenamiento de energía, un ámbito clave en la transición energética, ya que permite guardar la energía producida por las renovables para su aprovechamiento posterior. La compañía asiática, junto a la empresa pública navarra Sodena, quiere invertir 400 millones de euros en una planta que se situará en un lugar todavía sin definir de Nafarroa y, según aseguraron ayer, dará trabajo a unas 750 personas en un inicio, pudiéndose llegar al millar en una segunda fase.

El anuncio debe ahora materializarse, momento hasta el cual se impone la cautela. Si todo sigue el curso esperado, será una noticia positiva. En primer lugar, por la cantidad de empleos industriales que se crearían en un contexto global de grandes incertidumbres. En segundo lugar, porque lo haría en un sector productivo esencial para la transición energética que debe darse por imperativo ecológico en la economía vasca –y global–. El optimismo no debería, en cualquier caso, nublar algunas prevenciones. Por ejemplo, si la compañía va a recibir ayudas públicas, debe blindarse su compromiso con las inversiones a largo plazo. Del mismo modo, el impulso público también debe llegar a empresas locales que, aunque sea en otras escalas, trabajan en el sector desde hace años. Por último, las preguntas respecto al origen de las materias críticas que se vayan a utilizar son también pertinentes.

Además de la alegría expresada por los miembros del Gobierno de Nafarroa, cabe destacar la reacción de Lakua, que el año pasado anunció que estaba negociando con la misma compañía para tratar que instalase la planta en Araba, Bizkaia o Gipuzkoa. Lejos de seguir la agenda unionista y alentar el provincialismo en boga, el lehendakari, Imanol Pradales, encajó la noticia con deportividad. Recordó que la inversión podía haber recaído en cualquier otro lugar de Europa y se alegró de que lo vaya a hacer finalmente en Nafarroa, calificándolo de buena noticia para el país. Cabe agradecer la altura de miras y, sobre todo, la visión de país.

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