Xandra  Romero
Nutricionista
SALUD

«Madres almendra» con obsesión por la delgadez

La obsesión por una estética determinada, que habitualmente se traduce en cuerpos delgados, vuelve a tener una nueva denominación: «Almond mum» o «madres almendra». Son personas demasiado pendientes de las dietas que animan a sus hijas e hijos a mantenerse delgados comiendo poco.

(Getty Images)

Resulta que, a pesar de trabajar con adolescentes y de trabajar en el ámbito de la conducta alimentaria y de los TCA (Trastornos de Conducta Alimentaria), hasta hace unas semanas no había escuchado el término de “Almond mum” es decir, “madre almendra”. Por supuesto cuando una paciente usó ese término en consulta, como buena millennial que soy, sonreí e hice como que sabía de qué hablaba. Después, inmediatamente lo busqué y bueno, qué decir... nada nuevo, salvo el término y descubrir, horrorizada, que el término en cuestión suma ya más de 600 millones de visualizaciones en TikTok, red social en la que se ha hecho viral.

Pero, ¿qué es una almond mum y por qué se ha hecho “famoso” el término?

Bien, pongámosle un poco de contexto. Resulta que en un reality estadounidense, la madre de una conocidísima modelo le dice a su hija, quien refiere sentirse débil por haber comido escasamente, que se coma una almendra y la mastique mucho para calmar el hambre. De ahí el nombre de madre almendra.

Ahora bien, el significado de esto, y cómo a través de las redes se ha hecho evidente su universalidad, es lo verdaderamente preocupante. Este tipo de madre es aquella que recomienda, señala y opina sobre el aspecto físico, sobre el cuerpo, el peso y la comida de su hija o hijo. Suelen ser mujeres obsesionadas con las dietas y con la delgadez pero, en lugar de reconocerse en lo patológico de esta conducta, las madres almendra justifican sus restricciones calóricas en el salutismo.

Cabe destacar que, a pesar de que generalmente se trata de mujeres -madres- por toda la historia de presión social que se ejerce y se lleva ejerciendo desde hace siglos sobre nosotras, estas conductas no tienen por qué ser exclusivas de las madres y suelen darse también en los padres. El resultado es el mismo; el tremendo impacto emocional, físico y sobre la imagen corporal que se lleva a cabo sobre nuestras criaturas, algo que, lamentablemente, está a la orden del día más allá del ámbito del modelaje.