Xandra  Romero
Nutricionista
SALUD

¿La dieta puede afectar a la fertilidad?

La importancia de la alimentación para lograr mantener un buen estado de salud está respaldada por la ciencia, que ahora observa cómo pueden afectar la alimentación y el estilo de vida ante una fertilidad que va en descenso. Una dieta apropiada puede contribuir a mejorar la salud reproductiva.

(Getty Images)

Imagino que a nadie le sorprende, a estas alturas, que la evidencia científica respalde el valiosísimo papel que la alimentación tiene sobre nuestro estado de salud y la gran mayoría de procesos fisiológicos que ocurren dentro de nuestro organismo. Por eso, tampoco es extraño que la investigación actual muestre un creciente interés por la relación entre el estilo de vida, la alimentación y la fertilidad, puesto que alrededor del 30% de la población presenta problemas de fertilidad. Factores como el estado nutricional, la actividad física, el estrés, el consumo de tabaco y alcohol, y la dieta pueden influir en la salud reproductiva.

Aunque los estudios sobre el efecto de la alimentación ofrecen resultados contradictorios, la evidencia más prometedora indica que un patrón de dieta mediterránea puede aumentar las probabilidades de embarazo, favorecer el nacimiento de un bebé sano y reducir el riesgo de pérdida gestacional. Sin embargo, aún no existe consenso sobre qué patrones dietéticos son los responsables de estas mejoras.

En este sentido, en la Universidad de Alicante, dentro de su proyecto ROMA de investigación, han encontrado posibles evidencias de que, por ejemplo, la hormona antimuleriana puede tener una relación inversa con la ingesta de energía, grasa total, proteínas, grasas saturadas, colesterol y calcio. De confirmarse en estudios más amplios, esto significaría que un elevado consumo de estos nutrientes afectaría negativamente la reserva ovárica.

De modo que, como en la gran mayoría de procesos fisiológicos, la alimentación basada en alimentos nutritivos y de calidad contribuye al equilibrio hormonal y a la calidad de los óvulos, y se puede concluir con suficiente evidencia que, para favorecer la fertilidad, se recomienda el consumo de grasas saludables, antioxidantes, fibra, carbohidratos complejos, micronutrientes esenciales (como hierro, ácido fólico, zinc y vitamina D) y proteínas de calidad.