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Kiev reconoce haber perdido el control de las regiones del este

El Gobierno interino de Ucrania ha reconocido que ha perdido el control de dos de las regiones del este del país y de la Policía que, por temor al enfrentamiento o por colaboración, no impide la toma de las sedes de gobierno por parte de los grupos prorrusos. Kiev admite que las elecciones presidenciales pueden no celebrarse en todo el país, y agita la amenaza de que Rusia emprenda «una guerra continental».

El Gobierno ucraniano reconoce ya haber perdido el control de dos regiones del este prorruso, Donetsk y Lugansk. «Sinceramente, a día de hoy las unidades policiales no son capaces de controlar la situación en dos regiones», admitió el presidente interino de Ucrania, Olexandr Turchinov, durante una reunión con gobernadores y responsables de Seguridad y Defensa.

Los prorrusos habían ocupado la víspera tres edificios gubernamentales en Lugansk -el Ayuntamiento, la sede del Ministerio del Interior y la Fiscalía- y ayer continuaran las ocupaciones de nuevas sedes. Las milicias prorrusas controlan ya los principales órganos de poder en las capitales regionales y en más de una docena de ciudades, y se proponen celebrar sendos referendos independentistas el 11 de mayo.

«Los policías locales son impotentes y algunas unidades hacen la vista gorda o colaboran con los terroristas. Es difícil admitirlo, pero es así. La inmensa mayoría de los miembros de los cuerpos de seguridad en el este no son capaces de cumplir con su deber de defender a nuestros ciudadanos», señaló Turchinov.

Policías se sienten abandonados

La víspera había llegado a calificar como «traición» la actitud de los agentes de seguridad en los asaltos prorrusos contra los edificios oficiales. La Policía se mantuvo al margen o depuso las armas ante la presión de los asaltantes, lo que llevó a Turchinov a pedir las cabezas de los jefes de Interior en Lugansk y Donetsk. El jefe de la Policía de Lugansk negoció con los sitiadores de su sede un pacto por el que accedía a dimitir a cambio de que los asaltantes abandonaran el asedio. Además, unos 200 agentes con material antidisturbios fueron acorralados en el patio del Gobierno regional, antes de negociar una humillantes salida en fila india.

«Hemos comprendido que el Gobierno de Kiev no hará nada por nosotros», se quejaba un coronel por la calificación de traidores de Turchinov. «Me ha dolido más que lo que nunca podrá hacer un kalashnikov», lamentaba.

Los milicianos prorrusos también asaltaron la televisión de Lugansk, desde donde realizaron una declaración en la que aseguraban a la población que la ciudad estaba bajo su control y que se prepararan para el referéndum del día 11.

Kiev dice temer una guerra

Turnichov reconoció el fracaso de la «operación antiterrorista» contra los sublevados, que achacó a la efectividad de la propaganda contra Kiev que emite la televisión rusa en esas regiones. Además, llamó a las fuerzas de seguridad a «impedir que el terrorismo se extienda a otras regiones» del sureste del país. Sobre todo Kiev teme acciones similares en Jarkov, Odessa, Dniepropetrovsk, Zaporozhie, Jersón y Nikolayevsk.

El presidente agitó de nuevo la amenaza rusa y anunció que el Ejército ucraniano ha sido puesto en «alerta máxima» debido a que existe la «posibilidad real de que la Federación Rusa lance una guerra continental contra Ucrania».

Por su parte, los insurgentes han llamado a boicotear las elecciones del 25 de mayo, lo que ha llevado al ministro del Interior, Arsén Avakov, a reconocer que los comicios podrían no celebrarse en todas las regiones del país.

Sin elecciones en el este

Previendo el fracaso de la convocatoria en el este, la Comisión Electoral Central aseguró que las presidenciales serán válidas, independientemente del número de colegios electorales en los que tenga lugar la votación.

El líder de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Denis Pouchiline, aseguró desde Moscú que no habrá elecciones en el este. «Esa elección presidencial ha sido decidida por un poder ilegítimo y, por ello, es ilegítima», afirmó. Explicó que se encontraba en Moscú para asegurar un «apoyo mediático» a los prorrusos. «Hablaré con los políticos la próxima vez, después del referéndum por la independencia», en cuya organización afirmó que «evidentemente», participarán militares rusos, así como «voluntarios de otros países».

Para el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, el objetivo de Vladimir Putin es «tener el control total de Ucrania. No digo que su objetivo sea necesariamente ocupar el país, pero sí tener el control total».

El FMI dice que la crisis lleva a Rusia a la recesión

«Si definimos la recesión por dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, entonces Rusia está experimentando una recesión», afirmó el economista del FMI Antonio Spilimbergo, citado por la agencia rusa Interfax. El PIB de Rusia se contrajo un 0,5% en el primer trimestre de este año, en comparación con el trimestre anterior. Además, el FMI recortó drásticamente su previsión de crecimiento de la economía rusa en 2014, al 0,2%, frente al 1,3% en su estimación anterior. Las rectificaciones se deben a «las dificultades actuales y al significativo nivel de incertidumbre relacionado con las tensiones geopolíticas y las sanciones» de los países occidentales contra Rusia, explicó Spilimbergo. «Todo esto impacta de manera muy negativa en el clima de inversiones», agregó. Spilimbergo evalúa que la fuga de capitales podría situarse este año en torno a los 100.000 millones de dólares.

A su vez, la economía ucraniana cayó en el primer trimestre del año un 2% respecto al cuarto trimestre del año anterior, cuando había salido de la recesión. Respecto al primer trimestre de 2013, el PIB bajó un 1,1%, según el instituto de estadística Ukrstat. GARA