
En su primer día de trabajo como alcalde, Joseba Asiron ha acudido al área de Bienestar Social e Igualdad del Ayuntamiento de Iruñea acompañado de sus compañeras de grupo Patricia Perales (primera teniente de alcalde y concejala de Servicios Generales y Bienestar Social e Igualdad) y Maider Beloki (responsable de Educación y Cultura, y Participación, Juventud y Deporte).
Tras asegurar que están «muy responsabilizados» con su nueva tarea, Asiron ha reconocido que en coherencia con la importancia que a estos asuntos le han dado en la campaña electoral, «la primera visita tenía que ser sí o sí a Servicios Sociales».
«Estamos en una situación de emergencia social y hemos dicho que, de los muchos problemas que hay en Pamplona, uno, que afecta de manera muy viva a la ciudadanía, es el de la crisis. Hemos dicho además que para nosotros va a ser una prioridad el tema de pobreza, vivienda y empleo», y ha justificado por ello que «la primera visita con carácter de urgencia tenía que ser a Servicios Sociales».
En cualquier caso, ha señalado que «desde el primer momento» se van a poner a trabajar con todas las áreas municipales, y por ello ha anunciado visitas similares al resto de áreas para presentarse a los trabajadores, «para conocerlos y que nos conozcan, para decirles que vamos a tener que trabajar mucho y juntos y en equipo. Esta es una labor de equipo».
Ese, efectivamente, ha sido el mensaje expuesto a los primeros funcionarios a quienes se ha presentado, tras acceder a una de las oficinas de Bienestar Social, donde en tono muy distendido ha pedido permiso para besar a las trabajadoras, a quienes se ha ido presentando como «Joseba».
En tono informal, les ha explicado que en el Ayuntamiento se iba a producir «un cambio de ciclo» y que los nuevos dirigentes van «a intentar hacer de otra manera las cosas».

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