Sara Majarenas, presa política natural de Intxaurrondo, e Izar, su hija de casi tres años, viven en la cárcel de Picassent. Este fin de semana la niña salió para estar con su padre, un ex preso social. Ayer el padre acuchilló, al menos, dos veces a la niña. En un principio se difundió que estaba muerta.
La niña ha sido operada dos veces y se encuentra en la UCI del Hospital La Fe de Valencia. Las últimas noticias indican que se encuentra estable dentro de la gravedad. Se espera que en las próximas horas la prisionera de Intxaurrondo pueda visitarla, una vez cumplimentados los trámites burocráticos.
Según el diario Las Provincias, el hombre, con quien Majarenas está en trámites de separación, se entregó en la comisaría de la Policía Local y confesó que creía haber matado a la pequeña en su vivienda de Benifaió. Los agentes se trasladaron junto a una ambulancia hasta la casa y tras derribar la puerta encontraron a la menor ensangrentada pero consciente. En un primer momento fue trasladada al hospital de La Ribera, donde fue intervenida quirúrgicamente. De allí fue derivada a la UCI pediátrica de La Fe, donde permanece ingresada.
El padre quedó detenido y se espera que hoy sea puesto a disposición judicial.
La menor cumplirá tres años en marzo y entonces abandonará la prisión, mientras que se prevé que Majarenas salga de prisión en abril de 2018 tras cumplir íntegramente la condena impuesta.
En julio de 2015, la prisionera vasca ya denunció, en un reportaje de GARA, la situación que padecen los menores que viven en prisión.

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