
Electos de EH Bildu han comparecido esta mañana en Donostia para hacer balance de la propuesta «Bakerako Euskal Bidea» y poner sobre la mesa nuevos compromisos para alcanzar un escenario de paz «justo y estable».
Ante los medios, y en una declaración leída por el parlamentario Julen Arzuaga y la alcaldesa de Etxarri-Aranatz, Eneka Maiz, han asegurado que ETA ha cumplido con su parte, pero han lamentado que el Gobierno español no haya cambiado su actitud: «Denunciamos la cerrazón del Estado, su negativa a enfrentar una cuestión de emergencia, la de los presos y presas vascas».
Han vuelto a remarcar la prioridad de resolver las vulneraciones de derechos humanos que padecen las personas presas, entre ellas la situación de los gravemente enfermos y la política de dispersión.
Por ello, han pedido la involucración de las instituciones «en el acompañamiento a presos y familiares, en la implementación de políticas de paz, convivencia y normalización, enfrentándose a bloqueos aún vigentes que niegan la posibilidad de poder cerrar, curar las heridas».
En la medida que son electos, han mostrado su disposición a llevar a la práctica la gestión de un futuro de paz y libertad: «Nuestro compromiso es firme. Queremos dejar atrás dinámicas que son pasado para avanzar en la vía de una Euskal Herria sin personas presas y exiliadas».

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