
PP, Vox y Ciudadanos han criticado que la Asamblea Nacional francesa haya dado voz en una mesa redonda a Josu Urrutikoetxea, quien incidió en que «en el final de la violencia la dimensión ética es primordial».
«Es precisamente esa consideración ética la que me ha empujado a comprometerme activamente en una resolución que era a mis ojos urgente para sacar el conflicto en el País Vasco de esa espiral de la violencia», aseveró el militante vasco.
Y parece que sus palabras no han sentado nada bien en el seno de la derecha española. Para la portavoz del PP en la Comisión de Interior del Congreso español, Ana Vázquez, la intervención de Urrutikoetxea es una «vergüenza» que, a su juicio, está vinculada a acuerdos de EH Bildu con el Gobierno de Sánhez.
«El acuerdo indigno de 5 votos por presos ya lo saben hasta en la Asamblea francesa», ha escrito en la red social Twitter.
Desde Vox, Nicolás Gutiérrez ha opinado que la presencia de Urrutikoetxea en el coloquio «Dialogar entre enemigos» supone «una infamia para cualquier ciudadano de bien». A su parecer, muestra «la debilidad de la política exterior» del Gobierno español.
En la misma línea se ha pronunciado la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, que se ha preguntado «qué estropicio ha hecho el Gobierno en tan poco tiempo». «¿Pero qué humillación es esta?», ha preguntado.

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