
Washington Commanders puso fin el lunes a casi dos décadas de sequía en los play offs, al sumar una victoria frente a Tampa Bay (20-23). Con el reloj a cero, el kicker Zane Gonzalez firmaba tres puntos para sellar el 23-20 final. Los de la capital no ganaban una eliminatoria por el título desde el 7 de enero de 2006 –cuando aún se llamaban Redskins–, y casualmente tuvieron enfrente al mismo rival, los Buccaneers. Además, esta ha sido la única victoria visitante en esta ronda.
Su siguiente reto será Detroit Lions –noche del sábado al domingo, a las 2.00–, el mejor equipo de la Conferencia Nacional (NFC) durante la temporada regular.
El otro billete para la final la NFC se lo jugarán Philadelphia Eagles y Los Angeles Rams, el domingo a las 21.00. Los Eagles, sin necesidad de exhibirse, maniataron a Gren Bay Packers, que ya empezó mal en la primera jugada y no logró remontar (10-22). Demasiadas pérdidas para cosa buena.
Por su parte, los Rams ganaron con más facilidad de la esperada a Minnesotta, cuya línea ofensiva fue un coladero (9-27). Hasta nueves sacks se comió el quarterback Sam Darnold, más preocupado de salvar su integridad física que de jugar. Fiasco de los Vikings, que aspiraban a mucho más tras firmar un balance de 14-3. El choque tuvo que deslocalizarse a Arizona debido al incendio que asola Los Angeles.
Triplete local sin apuros
En la Conferencia Americana (AFC) hubo triplete para los locales. Houston Texans y Los Angeles Chargers protagonizaron una primera parte equilibrada y se fueron al descanso con un apretado 10-6. Pero en la reanudación Houston aprovechó las pérdidas rivales para escaparse en el marcador, al tiempo que su defensa anulaba el juego terrestre de los californianos (12-32). Las 197 yardas aéreas del receptor angelino Ladd McConkey fueron insuficientes.
El siguiente peldaño para Houston es el bullicioso y casi inexpugnable y estadio de Arrowhead, donde aguarda el campeón, Kansas City. El choque abrirá esta ronda divisional, el sábado a las 22.30.
Por el otro lado del cuadro se viene un duelo de alto voltaje entre Buffalo Bills y Baltimore Ravens, en ese congelador llamado Highmark Stadium. Será en la noche del domingo, a las 00.30, y merece sin duda el calificativo de ‘partido de la jornada’.
El pasado fin de semana, Buffalo no se puso nervioso pese a arrancar perdiendo 0-7 frente a Denver. Los Bills activaron el modo tractor y fueron aplastando metódicamente a los Broncos hasta el 31-7 definitivo.
Por su parte, la dupla Lamar Jackson-Derrick Henry se bastó y se sobró para destruir por tierra a la defensa de Pittsburgh Steelers. Ya para el descanso el choque estaba liquidado (21-0). El quarterback firmó 81 yardas en carrera y 175 yardas de pase con dos touch downs, mientras que King Henry terminó con 186 yardas corriendo y otras dos anotaciones.

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