Kazetaria / Periodista

Las recetas de Trump también apuntan a los estadounidenses más vulnerables

Entre la batería de órdenes firmadas por Donald Trump, destacan las medidas antiinmigración, las amenazas a sus vecinos y la apuesta por energías más contaminantes. Otras acciones se dirigen contra la propia ciudadanía del país, como la retirada de la protección social a la población más vulnerable.

 El presidente de EEUU, Donald Trump, en la Casa Blanca.
El presidente de EEUU, Donald Trump, en la Casa Blanca. (Aaron SCHWARTZ | POOL-CONTACTO-EUROPA PRESS)

Las siglas DEI son muy conocidas en Estados Unidos. Se refieren a Diversidad, Equidad e Inclusión, y son programas que fomentan el acceso al empleo de sectores de la sociedad históricamente marginados, como las minorías étnicas. Sin embargo, desde la derecha se han atacado estos programas, llegando incluso a hablar de discriminación antiblanca.

Ayer, Donald Trump envió a casa a todas las personas que trabajaban en las oficinas federales DEI y ordenó su cierre, al igual que el las páginas web que informaban sobre estos programas. Las agencias federales deberán elaborar para hoy una lista de oficinas y empleados que trabajan en estos programas y tienen una semana para enviar un plan de cierre de estos puestos.

Ya en su discurso inaugural el presidente abogó por «forjar una sociedad daltónica (es decir, que no se fije en el color de la piel) y basada en el mérito». Asimismo, había ordenado que se pusiera fin al uso de programas que atienden a criterios de diversidad e inclusión en las contrataciones federales. Trump ya había advertido de que iba eliminar programas «radicales y derrochadores».

Bajo ese discurso se esconde un impulso para impedir el avance de las poblaciones cuyos indicadores están muy por debajo de la media de un país en el que la esclavitud fue legal y donde la segregación era la norma hasta hace pocas décadas en el Sur. AFGE (Federación Estadounidense de Empleados Gubernamentales), un sindicato con más de 800.000 afiliados en la Administración pública federal criticó duramente las órdenes de Trump.

«Deshacer estos programas es solamente otra forma en que el presidente Trump socava el servicio civil basado en el mérito y convierte las decisiones federales de contratación y despido en pruebas de lealtad», aseguró el secretario general del sindicato, Everett Kelley. Asimismo, recordó que los programas de diversidad habían reducido las disparidades salariales raciales y de género en la fuerza laboral federal.

En estos momentos no se sabe a cuántos trabajadores afectará la medida, pero está claro que no se limitará a la Administración federal. Para empezar, porque se cierra el acceso a personas de sectores desfavorecidos o históricamente marginados. Además, es probable que otras administraciones sigan los mismos  pasos.
De hecho, la presión social de sectores ultras ha llegado a importantes empresas privadas que cuentan con estos programas de inclusión. McDonald’s, Meta (Facebook) y Walmart ya han paralizado sus programas DEI. Hay otras compañías como Apple, Target y Costco que los han mantenido por ahora.

Medicinas

El pasado lunes,  una de las primeras medidas tomadas por Donald Trump fue eliminar varias de las órdenes ejecutivas que había impulsado Joe Biden durante el mandato que acaba de finalizar. Así, el presidente de EEUU rescindió la orden ejecutiva que había adoptado Biden y que limitaba a 35 dólares al mes el coste de la insulina y mandaba limitar, asimismo, el precio de otros 40 fármacos de prescripción médica.

A partir de ahora, las farmacéuticas volverán a tener las manos libres para poder cobrar lo que quieran por una medicina que apenas cuesta dos dólares producir. En las redes sociales ya hay quejas de personas diabéticas que aseguran que su gasto mensual en medicación superará los 600 dólares.

Russell Vought, uno de los arquitectos de la agenda ultra Project2025 y la persona designada por Trump para dirigir la Oficina de Administración y Presupuesto (la más grande dentro de la Administración), aseguró en el Congreso que «los programas obligatorios» (en referencia a la Seguridad Social y los programas públicos de sanidad como Medicare o Medicaid) son un «colchón de beneficios que hacen que la gente no vaya a trabajar».

Asimismo, el martes Trump ordenó un apagón total a las agencias federales relacionadas con la sanidad y la alimentación. Tienen prohibida la comunicación exterior y no les está permitido publicar informes científicos, renovar sus páginas web o emitir avisos sanitarios. La directiva llegó de imprevisto a las agencias, y sin una fecha final para retomar estas actividades.

Protección e inclusión

Además del ámbito sanitario, las primeras órdenes de Donald Trump también ponen en el punto de mira otros programas en teoría más inocuos y poco polémicos para favorecer la protección y la inclusión de estadounidenses pertenecientes a distintas minorías, como el colectivo LGBTQ+ o el alumnado latino, afroamericano e indígena. Así, una de las órdenes firmadas por el nuevo presidente elimina el programa para reforzar los colegios indígenas y aumentar la participación de la población nativa en los proyectos gubernamentales.

Está claro que uno de los objetivos de la enorme cantidad de órdenes ejecutivas firmadas en los últimos tres días es que apenas sea posible hacer un seguimiento de las nuevas medidas. Mientras que algunas de ellas son destacadas por la propia Administración en grandes titulares, como promesas electorales cumplidas en relación a la inmigración o el apoyo a las industrias más contaminantes, apenas se ha podido seguir el rastro de otras muchas órdenes con un impacto directo en las poblaciones más desfavorecidas.

 


Impedir avances
El discurso de Trump esconde un impulso para impedir el avance de las poblaciones cuyos indicadores están muy por debajo de la media de un país donde la esclavitud fue legal y la segregación era la norma hasta hace pocas décadas en el Sur.

Frontera
Donald Trump firmó ayer una orden ejecutiva para desplegar 1.500 militares en la frontera con México, dando así el primer paso para cumplir su promesa electoral de «cerrar» el paso de migrantes y reforzar la «seguridad» fronteriza. Durante su primer mandato, Trump ya envío 5.200 efectivos a la frontera.

 

 

Donald Tusk y Kaja Kallas, en una fotografía de archivo. (NUR PHOTO | AFP)



Europa oriental le da la razón en el gasto militar


La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, la estonia Kaja Kallas, aseguró que EEUU es «el aliado más fuerte» del club comunitario y que debe seguir siéndolo, y llegó a reconocer que Donald Trump tiene razón cuando insiste en que Europa no invierte suficiente en gasto militar.
Recalcó que la UE y EEUU, «como dos de los bloques económicos más poderosos del planeta, somos una arteria vital para la economía global (...) También compartimos una visión común para un mundo seguro. Nuestros adversarios están cooperando y coordinando sus acciones contra nosotros. Debemos trabajar juntos contra el eje de la agitación», expuso. Tras constatar que Pekín es la «mayor preocupación» para Washington, avisó de que si la UE y EEUU «no lo hacen bien con Rusia, tampoco lo harán bien con China». «China está mirando cómo la comunidad transatlántica responde a la invasión rusa de Ucrania. Debemos asegurarnos de que se aprende la lección. La agresión como herramienta de política exterior nunca puede dar resultado –indicó–. La seguridad de Ucrania contra Rusia es seguridad para todos. La debilidad solo alimentaría la confianza de nuestros rivales estratégicos, pero el mensaje de la UE a EEUU es claro: debemos hacer más para nuestra propia defensa y asumir una parte justa de responsabilidad para la seguridad de Europa».

Donald Tusk, primer ministro de Polonia y presidente de turno del Consejo de la UE, pidió «no subestimar» la llamada de Trump para que los socios de la UE eleven al 5% su gasto militar y defendió que «para que Europa sobreviva, debe ser armada».

El político liberal-conservador polaco aseguró que Trump plantea un «reto positivo» porque «solo un aliado puede desear a otro aliado que sea más fuerte. No toméis esas palabras como las de un enemigo de Europa», urgió. Asimismo, pidió a los europeos no sentirse «acomplejados» por Rusia y ser conscientes de que la Unión puede ser una «gran potencia», lo que a sus ojos pasa por reforzar el plano de defensa y seguridad.

En un desayuno en El Elíseo, los líderes francés y alemán, Emmanuel Macron y Olaf Scholz, prometieron trabajar «por una Europa unida» frente a Trump.

 



Putini gerra amaitzeko eskatu dio Trumpek


Donald Trumpen Administrazioan aritzeko, Senatuaren oniritzia jaso zuen lehen hautatua izan zen Marco Rubio estatu idazkaria. Rubiok AEBko atzerri politikaren ardatzak zehaztu zituen atzo. Bertan esan zuenez, «Trump presidenteak gure herrialderako eta nazioarteko harremanetarako daukan agendak gidatuko du Estatu Idazkaritza, fokua Estatu Batuetako interes nazionaletan jarriz». Amerikako kontinentera begira, ekintza nagusia immigrazioa geldiaraztea dela nabarmendu zuen, bera ere immigrante kubatarren semea izan arren.

Bestalde, Donald Trumpek lehen mezu publikoa bidali zion atzo Vladimir Putini. Errusiako herriari «maitasuna» adierazi eta Putinekin harreman ona duela aipatu ondoren, «gerra erridikulua» amaitzeko eskatu zion AEBko presidenteak Errusiakoari. «Akordioarako unea da: ez daitezela bizi gehiago galdu», idatzi zuen bere sare sozialean. «Okerrera baino ez du egingo bestela, eta zergak, arantzelak eta zigorrak jarri beharko dizkiot Errusiak AEBri saltzen dion guztiari». Hauteskunde kanpainan Trumpek esan zuen agintea hartu eta lehen egunean Ukrainako gerra amaituko zuela.