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Puigdemont reivindica su acción de hace un año: «Hoy todavía estaría en prisión»

Se cumple un año del día en que Carles Puigdemont volvió a Barcelona tras la aprobación de la Ley de Amnistía pero luego retornó al exilio por la falta de garantías sobre su libertad. «Si me quieren encerrado e inhabilitado, mi deber es intentar hacer exactamente lo contrario», ha dicho.

Puigdemont, hace un año en Barcelona antes de escabullirse de nuevo entre la multitud.
Puigdemont, hace un año en Barcelona antes de escabullirse de nuevo entre la multitud. (David Zorrakino | Europa Press)

El expresident de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha afirmado este viernes que, si hace un año hubiera sido detenido tras su regreso para asistir al debate de investidura del actual presidente de la Generalitat, Salvador Illa, «hoy aún estaría en la prisión y, probablemente, a punto de ser juzgado y condenado».

Lo ha dicho en un mensaje publicado en 'X' recogido por Europa Press, en el que ha recordado que este mismo viernes se cumple un año desde que compareció públicamente en Barcelona tras casi 7 años exiliado a consecuencia de la represión desatada tras el referéndum del 1 de octubre de 2017.

Ha reiterado que su intención era acudir al Parlament como diputado para asistir a la votación de investidura, pero que, debido a la orden de detención en vigor, cualquier intento de acceder al recinto habría supuesto «una entrega voluntaria», algo que ha asegurado que nunca ha contemplado.

Ha justificado su regreso aquel día por «una razón democrática fundamental», ya que había sido elegido diputado y consideraba que tenía el derecho y el deber de participar en la sesión, y también ha defendido que la Ley de Amnistía ya estaba en vigor y que el Tribunal Supremo «no tiene base legal para ignorarla». Esta ley ha sido refrendada ya por el Constitucional hace unas semanas, pero persiste la amenaza del Supremo sobre Puigdemont.

Según Puigdemont, su acción buscaba «denunciar una anomalía democrática grave» y romper los planes represivos del Estado español, textualmente, al tiempo que ha criticado la pasividad del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y la estrategia de normalidad que, en sus palabras, promueve Illa.

«Si ellos me quieren encerrado e inhabilitado, mi deber es intentar hacer exactamente lo contrario», ha sostenido, y ha reivindicado que su regreso fue posible gracias al compromiso y la audacia de muchas personas, así como a los ciudadanos que se movilizaron ese día.

Puigdemont ha concluido su mensaje apelando a mantener la posición pese a las dificultades: «No siempre es cómodo ni agradable, pero es una actitud fundamental que no deberíamos abandonar nunca».