Daniel   Galvalizi
Periodista

El ‘clan Menem’ vuelve a la cima del poder de la mano de Milei

Familiares de Carlos Menem, ex presidente argentino en los noventa y emblema del huracán neoliberal que azotó a ese país, regresan a espacios clave del poder, ahora colaborando con el líder ultra, Javier Milei. También protagonizan la primera gran batalla interna dentro de la Casa Rosada.

Martín Menem, sobrino del fallecido expresidente, es el presidente del Congreso, el cuarto puesto más importante en el escalafón institucional.
Martín Menem, sobrino del fallecido expresidente, es el presidente del Congreso, el cuarto puesto más importante en el escalafón institucional. (Matías BAGLIETTO | AFP)

No es un apellido más y nunca pasa desapercibido. Menem es símbolo de muchas cosas, provocadoras de odio, amor y nunca indiferencia. Carlos Saul Menem lideró el peronismo durante una década y media y lo llevó a su versión neoliberal, encabezando durante sus diez años y medio de presidencia (1989-1999) las reformas thatcheristas más extremas de la historia argentina y que acabaron en el corralito de 2001. Sin Menem no se entiende la Argentina actual porque su huella fue una transformación estructural económica, política y cultural.

Es por eso que llama la atención el ascenso de ese apellido a la cima del poder como nunca en lo que va de este siglo. El expresidente era hijo de migrantes sirios musulmanes suníes que desarrollaron su vida en la provincia andina La Rioja (18 veces más grande que la homónima ibérica). La familia mantiene su influencia en el peronismo de allí y desde 2023 es parte clave del poder de Javier Milei.

El que más alto ha llegado es Martín Menem, sobrino del fallecido expresidente e hijo de su hermano, el expresidente del Senado, Eduardo Menem. Actualmente es nada menos que el presidente del Congreso, el cuarto cargo en la sucesión presidencial, y ha sido el primer dirigente en desarrollar La Libertad Avanza (el partido de Milei) fuera de Buenos Aires.

El otro Menem de alto impacto en la construcción política ultra es Lule, sobrino del expresidente y primo de Martín. Tiene amplísima experiencia política porque era el asesor estrella de su tío Eduardo en el Senado en los 90 y tejía acuerdos y desacuerdos tras bambalinas. Ahora ha sido designado subsecretario de Estado en Gestión Institucional, un puesto eufemístico para darle recursos a una persona que básicamente tiene la orden de desarrollar LLA en el interior argentino.

Ambos Menem responden políticamente a Karina Milei, la jefa de facto del Gobierno, hermana del presidente y cuyo cargo de secretaria general es similar al del jefe de gabinete en Moncloa.

El ascenso del clan riojano es tal que, según una investigación del periódico ‘Perfil’, nada menos que 21 descendientes directos del presidente Menem visitaron la Casa Rosada en 2024.

Además de la revolución neoliberal privatizadora, el otro elemento que marcó la década menemista es la explosión de la corrupción en la administración pública. De hecho, el expresidente fue condenado por hechos delictivos pero logró estar en libertad gracias a sus fueros como senador. Los escándalos por irregularidades vuelven ahora, de la mano del mismo apellido.

Comisiones ilegales

Por estos días, unas filtraciones de audios de exaltos cargos sacuden la política argentina y ponen a Lule Menem como uno de los involucrados en las presuntas comisiones ilegales obtenidas en las compras de medicamentos para pacientes discapacitados.

Desde LLA no lo dicen en público pero dejan trascender a la prensa local que creen que estas filtraciones son producto de la disputa interna entre los dos sectores predominantes en el entorno de Milei: el de su hermana Karina y los Menem y, en frente, el del todopoderoso Santiago Caputo, sobrino del ministro de Economía y asesor principal del presidente.

Comicios en Buenos Aires

El excéntrico líder ultra llama «triángulo de hierro» al trípode que encabeza y acompañan su hermana y Caputo. Este último tiene bajo su influencia (pero sin cargo formal) varias áreas del Ejecutivo, entre ellas el servicio secreto.

Por ello es que desde el sector de Karina Milei le atribuyen la posible responsabilidad por las filtraciones, en plan revanchista. Esto sería porque ambos bandos quedaron enfrentados en la confección de las listas electorales de la provincia de Buenos Aires, que irá a unas cruciales elecciones regionales hoy domingo.

Al clausurar las papeletas, el sector de Caputo, muy anclado en la batalla cultural digital y redes sociales (bastión muy a favor de Milei), se quedó sin cargos relevantes, lo que hizo estallar la primera crisis en el seno del poder.

El caso de las escuchas por los medicamentos amenaza con ir creciendo día a día y con los Menem, una vez más, en el centro de la tormenta.