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Tubos insiste en 301 despidos y solo ofrece paliarlo con jubilaciones y bajas incentivadas

La primera reunión para negociar el ERE que incluye 301 despidos ha estado acompañada de una jornada de huelga total en Amurrio y parcial en Trapagaran. La empresa introduce fórmulas como jubilaciones anticipadas y bajas incentivadas.

Los trabajadores, concentrados ante las dos factorías a primera hora de este martes.
Los trabajadores, concentrados ante las dos factorías a primera hora de este martes. (@LEzkerraldea)

Jornada de huelga y movilización este martes en Tubos Reunidos de Amurrio y Trapagaran. La plantilla responde así al anuncio de 301 despidos, conocido la pasada semana. Desde el amanecer los trabajadores se han concentrado con pancartas contra la decisión. 

La dirección de la empresa ha llegado a la factoría pasadas las 8.30 y los trabajadores y trabajadoras los ha recibido con una gran pitada. La presencia policial ha sido notable desde primera hora de la mañana. Así, han pedido a la plantilla que movieran el piquete del puente, alegando razones de seguridad, aunque tuvieran tramitado el permiso para hacerlo en ese espacio.

En la reunión, la dirección de Tubos Reunidos ha ofrecido a los comités de empresa de Amurrio y Trapagaran bajas incentivadas y prejubilaciones a partir de los 60 años para reducir los 301 despidos finalmente recogidos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE): 274 en la facoría alavesa y 27 en la vizcaina

En la cita la dirección ha ofrecido una indemnización de 25 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades para los trabajadores eventuales. A los empleados fijos menores de 60 años se les daría una indemnización de 30 días por año con un máximo de 18 mensualidades.

A partir de los 60 años se plantean prejubilaciones. Hasta cumplir los 63 se cobraría el 60 % del salario bruto y a partir de esa edad se ofrecen indemnizaciones de 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades, según han explicado fuentes sindicales.

Coincidiendo con esta reunión negociadora el comité de empresa de Amurrio ha convocado una jornada de huelga que ha sido secundada por toda la plantilla, salvo por los integrantes de los servicios mínimos.

En el caso de Trapagaran el comité no ha convocado huelga contra del ERE, aunque sí lo han hecho LAB y ESK. Estas centrales han estimado que un 10 % de la plantilla ha secundado el llamamiento.

La viabilidad depende de la acería

Oier Bidaurratzaga, representante de LAB en Tubos Reunidos de Amurrio, ha explicado a NAIZ que en esta primera reunión han pedido datos concretos a la compañía, porque creerse sus manifestaciones públicas supone «un acto de fe» al que la plantilla no está dispuesta. 

Bidaurratzaga destaca que todos los sindicatos mantienen la unidad en lo que respecta a la oposición al ERE. Su oposición se sostiene en las dudas para la viabilidad de toda la empresa que supondría el cierre de la acería. 

«En el mundo del acero, Tubos es una gota en un océano –explica Bidaurratzaga–. Nuestra gran ventaja competitiva es que esa capacidad de ser flexibles que nos aporta la acería. Nos podemos adaptar a lo que pide el cliete como ningún otro. Eso quedó de manifiesto ya en la amenaza de ERE anterior, la de 2018». 

Esta es la razón por lo que los sindicatos «no van a entrar ni a valorar» estas medidas de prejubilaciones, etc. que se han puesto encima de la mesa. No se trata de negociar una salida para esa amenaza de despidos, sino conservar la integridad de la empresa. 

En este sentido, la plantilla ya ha ido en busca del apoyo del Gobierno de Lakua y de los ayuntamientos de la comarca afectada. Ahora mismo, no hay ninguna nueva reunión calendarizada con el Ejecutivo, pero sí con varios grupos políticos. 

Manifestación el viernes en Amurrio

El comité de empresa de Tubos Reunidos Amurrio acordó cinco jornadas de huelga: el 17, 23 y 26 de febrero, y el 4 y 9 de marzo, que son los días en los que están previstas las reuniones con la dirección para negociar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que plantea 274 despidos en la planta de Aiaraldea y 27 en la de Trapagaran, así como el cese de la actividad en la acería de la factoría alavesa. Además, ha anunciado paros de cuatro horas por relevo los días 18, 19, 20, 25 y 27 de febrero y 2, 3, 5 y 6 de marzo.

La plantilla llega a este día tras no haber recibido el apoyo que esperaba del Gobierno de Lakua y la Diputación de Araba, con quienes se reunió en Gasteiz el pasado viernes (acompañado también de un primer día de huelga). Después de tres horas con representantes del Gobierno de Lakua, de las diputaciones de Araba y de Bizkaia y también alcaldes de Amurrio y de Trapagaran, los trabajadores lamentaron que «ellos centran todo el problema en reestructurar la deuda» de la empresa y que no habían percibido una posición contundente contra los despidos.

El viernes las vecinas y vecinos de Aiaraldea están llamados a movilizarse en Amurrio, a las 19.00, para apoyar también a la plantilla de Maderas de Llodio.