
Tubos Reunidos ha concretado este lunes la cifra de despidos que plantea en el expediente de regulación de empleo (ERE) para sus plantas de Amurrio y Trapagaran: 301 personas, 274 en Araba y 27 en Bizkaia, de las cuales 87 son eventuales y 214 fijas. Supone el 21,5% de la plantilla total de 1.400 personas.
Así se lo ha comunicado al comité de empresa durante la reunión celebrada esta mañana en las instalaciones de la planta alavesa, que ha coincidido con la primera jornada de paro convocada por los sindicatos. Una huelga que ha paralizado la actividad. Habrá un segundo paro este viernes, 13 de febrero, día en que el comité de empresa se reunirá con representantes de la Diputación de Araba y del Gobierno de Lakua en Gasteiz..
Paro total
Los trabajadores se han movilizado desde las cinco de la mañana ante la factoría de Amurrio en contra del ERE. De acuerdo con los sindicatos convocantes –ELA, UGT, LAB, CCOO y ESK– en los dos primeros turnos de huelga, que han comenzado a las 22.00 de la pasada noche, el seguimiento ha sido total y el paro está siendo secundado por toda la plantilla, salvo por quienes forman parte de los servicios mínimos.
En el exterior de la fábrica se concentran unas 200 personas tras una pancarta en la que puede leerse «No a los despidos. ERErik ez». Decenas de empleados, junto a vecinos de Aiaraldea que han acudido a mostrarles su apoyo, se han situado en la entrada a la factoría. También se han acercado trabajadores de Maderas Llodio, que han sido recibidos entre aplausos.
La Brigada Móvil de la Ertzaintza ha acudido a las instalaciones de Amurrio y se han registrado momentos de tensión con el piquete, que se ha colocado en el puente de entrada a la fábrica. La Policía ha intentado identificar a algunos empleados como responsables de la movilización, pero estos se han negado porque estaba autorizada y porque ya habían comunicado los nombres de los integrantes del comité de huelga.
La Ertzaintza ha intentado que el piquete se moviera del puente, pero el comité se ha negado, ya que tenían permiso para estar en ese lugar, y se han registrado momentos de tensión con los cientos de trabajadores que se negaban a moverse. Según informa Aiaraldea.eus, finalmente la Policía ha accedido a que se quedaran allí.
— LAB INDUSTRIA (@LAB_INDUSTRIA) February 9, 2026
Amurrioko Tubos Reunidos enpresan lehen greba eguna gaur. Jarraipena erabatekoa.✊
Polizia bertaratu da, langileak bidetik kendu asmoz.
EEE-rik ez!!❌
No al ERE!!❌ pic.twitter.com/09iT1nkqBF
Plan de viabilidad
A las 10.00 se ha iniciado la reunión con la dirección de Tubos Reunidos, en la que compañía ha comunicado a la representación sindical el número de despidos en ambas plantas. Algunos sindicatos temían que el ERE superará «con mucho» los 130 despidos, pero finalmente el golpe ha sido mucho mayor, hasta los 301, 274 en Amurrio y 27 en Trapagaran.
La empresa ha justificado los despidos en las pérdidas que ha sufrido tras haber perdido el mercado de EEUU por los aranceles impuestos por Donald Trump al acero. Este mismo lunes, y antes de reunirse con el comité, ha hecho público un avance de los resultados de 2025, no auditados, que contemplan pérdidas netas atribuidas de 71,3 millones de euros, frente a las ganancias de 28,6 millones obtenidas el ejercicio anterior, y una deuda de 234,3 millones.
Algunos sindicatos temían que el ERE superará «con mucho» los 130 despidos, pero finalmente el golpe ha sido mucho mayor, hasta los 301, 274 en Amurrio y 27 en Trapagaran
El plan de viabilidad que Tubos Reunidos ha presentado al comité tiene tres áreas de actuación: diversificación comercial, reducción de costes y reestructuración de la deuda y del balance.
En el primer ámbito, apuesta por «mercados clave (Alemania, Italia, Estado español y Arabia Saudí), reforzar su posición como proveedor de productos descarbonizados y de mayor valor añadido y «desarrollar acuerdos de medio y largo plazo con nuevos clientes».
La reducción de costes contempla la «interrupción de la actividad de la acería de Amurrio y externalización de la elaboración de palanquilla y lingote y las salidas de personal vinculado al proceso productivo y otras áreas que se ven afectadas de forma indirecta». Justifica la interrupción de la actividad de la acería en «la no existencia de actividad suficiente por la caída de pedidos, lo que conlleva que el coste de producción se haya disparado y la haga inviable en las actuales condiciones».
«Todo ello implica», argumenta, «la puesta en marcha de una ERE de 301 personas entre Amurrio y Trapaga de las cuales 87 son eventuales y 214 personas fijas. Este proceso se quiere hacer de forma no traumática y progresiva ya que hay que iniciar en paralelo un proceso de búsqueda de proveedores competitivos», afirma.
En cuanto a la reestructuración de la deuda, la compañía asegura que «a pesar de haber realizado un esfuerzo desde 2021 en la reducción de deuda, materializado a través del cumplimiento del calendario de repago hasta finales de 2025 y una reducción adicional mediante una subasta inversa en enero de 2024, llegando a una reducción global de la deuda bruta de 160 millones de euros, Tubos Reunidos tiene que afrontar un elevado nivel de endeudamiento, con un programa de deuda que vence en 2028».
Tubos Reunidos sostiene que con la puesta en marcha de su plan de viabilidad obtendría «un ebitda positivo a partir de 2027 que le permitiría salvaguardar el mantenimiento de su actividad y su futuro».

ELA apuesta por una huelga indefinida
ELA, principal sindicato en las plantas de Amurrio y Trapagaran, ha exigido la retirada del ERE y ha abogado por el inicio de una huelga indefinida. «Una huelga en defensa de los puestos de trabajo, y la viabilidad real de la empresa».
El sindicato, que tiene cinco representes en la comisión negociadora del expediente, formada por trece personas, ha señalado que analizará «de forma rigurosa» la documentación sobre las causas que pretende alegar la dirección, con la que se volverán a reunir el día 17 de febrero.
En la misma línea se ha pronunciado ESK, que ha asegurado que la empresa ha vuelto a mostrar «su cara más cruda». El sindicato ha indicado que ese ERE «no es solo un ataque» a sus puestos de trabajo sino «un insulto a la plantilla y un nuevo intento de recortar los derechos laborales que tanto ha costado conquistar». «Este ERE es injustificado y responde únicamente a una estrategia de precarización, que pretende normalizar el ajuste constante a costa de nuestra seguridad y bienestar», ha añadido.
Cierre de la acería
El presidente del comité de empresa de la planta de Amurrio, Andrés García (UGT), ha afirmado que «nunca se entiende un ERE» y ha indicado que la interrupción de la actividad de la acería «suena a cierre».
García ha indicado que las medidas planteadas son «bastante lesivas» y ha mostrado su rechazo a los despidos y al cese de actividad de la acería, a lo que se une «intentar externalizar todo lo que puedan». Asimismo, ha explicado que, en una segunda reunión, les han planteado un «cambio sustancial del modo de trabajo», que básicamente conlleva una «reducción de relevos».
El presidente del comité ha afirmado que, en principio, la empresa tiene previsto ir «cerrando poco a poco» la acería e ir reduciendo su actividad, de manera que «el último relevo» sea en junio de 2027.
«Nos hablaban de suspender la actividad, han sido sus palabras pero suena a cierre. Se puede pensar que es la primera puntilla», ha manifestado, García que ha recordado que en esa acería se venían haciendo inversiones continuamente. Precisamente, la acería de Trapagaran se cerró y se traspasó a personal a la de Amurrio.
Desde CCOO, que rechazan el ERE, se han mostrado pesimistas sobre el futuro de la acería, que, a su juicio, será «muy difícil que la vuelvan a hacer funcionar». Según ha añadido, lo que busca Tubos Reunidos es «ahorrar costes» y, «con medidas de ahorro», pasar de una empresa «grande con salarios buenos» a una «con gente con peores condiciones».
Lakua: «Un momento difícil para todos»
El consejero de Industria, Mikel Jauregi, ha mostrado el apoyo del Lakua a los trabajadores y sus familias porque, según ha indicado, «es un momento difícil para todos».
Ha recordado que el viernes se reunirá con los comités de empresa y ha avanzado que mantiene en contacto directo con la dirección de Tubos Reunidos para analizar su plan de viabilidad. Ha señalado que, para que sea sólido, necesita reestructurar «su creciente deuda con el apoyo de todos».
En este sentido, el consejero ha asegurado que el Ejecutivo autonómico apoyará un proyecto industrial «sólido de futuro» y defenderá «siempre el empleo industrial en Euskadi y el futuro de las empresas industriales viables y sólidas».
Por su parte, el vicelehendakari segundo y consejero de Trabajo, Mikel Torres, ha afirmado que el ERE de Tubos Reunidos es una de las primeras muestras de los «grandes perjuicios" que la política arancelaria de Donald Trump tendrá para la economía y el empleo; y ha incidido en que afecta a dos comarcas «ya de por sí muy castigadas».
«Es el primer gran ERE de la era Trump a la industria vasca. Muchas veces parece que quienes sonríen o hacen seguimiento de su política creen que no va a tener ningún tipo de afección, y por supuesto que tiene y se veía venir que iba a tener grandes perjuicios», ha manifestado.
Mikel Torres: «Es el primer gran ERE de la era Trump a la industria vasca»
Torres ha explicado que el Ejecutivo espera que este expediente tenga «la menor afección posible en el empleo», de forma que se articulen «salidas no traumáticas o negociadas a través de jubilaciones o salidas voluntarias».
Y ha afirmado que el Departamento de Economía, Trabajo y Empleo está «a disposición» de la dirección y del comité de empresa para intervenir, si así lo solicitan, para tratar de propiciar un acuerdo entre las partes. Ha advertido de que su departamento «velará para que todo sea legal» en el proceso para la aplicación de este ERE.
Ramiro González: «Garantizar el futuro de la empresa»
El diputado general de Araba, Ramiro González, ha subrayado que el ERE supone «un golpe a una comarca que lo está pasando mal» y ha insistido en que la prioridad debe ser «garantizar el futuro de la empresa y sus trabajadores».
«Debemos alejarnos de reacciones viscerales y cortoplacistas y pensar en la viabilidad de una empresa histórica de Álava, que ha sido y queremos que siga siendo motor de la actividad y el empleo industrial de Aiaraldea», ha manifestado.
Bizkaia pide «un proyecto industrial de futuro».
La diputada vizcaina de Promoción Económica, Ainara Basurko, ha advertido que la «clave» para lograr la «supervivencia» de Tubos Reunidos pasa por definir «un proyecto industrial de futuro».
«Esta semana va a ser importante de análisis y de compartir mucha información, pero la clave estará para la supervivencia en la definición de un proyecto industrial de futuro que esperemos que tenga el menor impacto posible en las personas trabajadoras», ha manifestado tras reconocer la «compleja» situación de la compañía.
Tras mostrar su solidaridad con la plantilla y sus familias, desde EH Bildu se han fijado en la importancia que va a tener esa pérdida de empleos industriales en Meatzaldea. «Las instituciones deben apostar por industria avanzada en lugar de destinar el eskualde a construir centros comerciales y logísticos», han abogado, reclamando «colaboración interinstitucional para evitar la pérdida de empleos, renegociar la deuda y habilitar nuevas ayudas siempre ligadas a contar con un plan industrial y el mantenimiento del empleo».

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