Kazetaria / Periodista

El fútbol parará en Argentina

Tras una reunión mantenida el martes por la comisión directiva de representantes de los clubes inscritos en la Asociación del Fútbol Argentino, la AFA confirmó una huelga para este fin de semana que afectará a los partidos de todas las categorías del fútbol argentino, masculino como femenino. 

Reunión el martes de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), liderado por su presidente Claudio 'Chiqui' Tapia.
Reunión el martes de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), liderado por su presidente Claudio 'Chiqui' Tapia. (AFA)

Es difícil de imaginar, pero durante unos días el fútbol parará en Argentina. No jugarán River ni Boca, como tampoco lo harán Newell’s. Chacarita o Sacachispas, porque el paro afecta a todas las categorías del fútbol argentino, tanto en categoría masculina, como femenina. Será entre el 5 y el 8 de marzo, coincidiendo con las citaciones judiciales del presidente de la AFA, Claudio 'Chiqui' Tapia y del tesorero, Pablo Toviggino. Pero no,no es que todos los futbolistas argentinos se hayan puesto de acuerdo para declarar una huelga. Más bien se trata de un paro patronal, aprobado por unanimidad por el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional. Son, por tanto, los propios directivos los que han decretado el paro.

Sí, los directivos también convocan huelgas cuando quieren presionar por algo y en este caso, lo hacen en protesta por la citación  a Tapia y Toviggino a declarar en la sala de lo Penal Económico de la Cámara Nacional. Todo en el marco de la investigación por evasión fiscal contra varios directivos de la AFA, iniciada tras la denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). En total, ARCA reclama a la AFA el pago de 19 mil millones de pesos (11,5 millones de euros).

«La Asociación del Fútbol Argentino no tiene deuda alguna exigible por las obligaciones fiscales que han sido tomadas como sustento de la denuncia», decía el comunicado publicado por la AFA tras la llamada a declarar a sus directivos. El presidente de Vélez Sarsfield, Fabián Berlanga, era más contundente en su denuncia: «Se está declarando una guerra contra el fútbol que no tiene nada que ver. Buscan imponer las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y los clubes ya se han expedido. No quieren».

Berlanga hacía referencia a la disputa que el Gobierno mantiene con la AFA desde el comienzo de la última legislatura. Si Javier Milei asumía como presidente de Argentina el 10 de diciembre de 2023, diez días más tarde firmaba el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, en el que se incluía la modificación legal para permitir a los clubes de fútbol convertirse en SAD. La AFA reivindicó su independencia respecto al Gobierno y para principios del año siguiente, la justicia argentina suspendía los artículos del DNU que le implicaban. Desde entonces, la relación entre el ejecutivo y la AFA ha estado marcada por la tensión.

Milei y su presión por legalizar las SAD

Milei ha criticado en numerosas ocasiones a los dirigentes del fútbol argentino. Calificó el campeonato de «endeble» y consideró que «no está a la altura del tremendo público argentino que llena todos los estadios del mundo». El presidente no quiere fracasar donde ya lo hizo Mauricio Macri, siendo presidente de Boca Juniors primero y como presidente de la nación después. Sin embargo, por el momento, solo unos pocos clubes se muestran partidarios de introducir las sociedades anónimas en el fútbol argentino. Estudiantes, Talleres de Córdoba, Defensa y Justicia o Deportivo Riestra estarían interesados en esta modalidad, frente a la oposición del resto de clubes. Aquí es donde encuentra Tapia su principal apoyo.

En 2024, la Inspección General de Justicia (IGJ) trató de evitar la reelección de Tapia como presidente, pero la Asamblea de la AFA lo eligió por unanimidad, sin que se hubiera presentado otro candidato y para un mandato que concluirá en 2028. La AFA se mostraba unida, mientras continuaba la presión del Gobierno sobre el máximo mandatario del fútbol argentino.

En noviembre del año pasado, la agencia estatal ARCA denunciaba por lavado de dinero y evasión fiscal a la empresa Sur Finanzas, entidad financiera vinculada a Tapia y que había otorgado préstamos a 18 clubes de fútbol argentinos. Unas semanas más tarde, la policía llevaba a cabo registros en la AFA y en los clubes relacionados con esta causa. Al mismo tiempo, la justicia investiga la compra de una mansión en Villa Rosa, al noroeste de Buenos Aires. Formalmente, la adquirió la sociedad Real Central SRL, pero se investiga si se trata de testaferros de Toviggino.

Todo esto cuando quedan cuatro meses para que la selección argentina defienda el título de campeona del mundo logrado hace cuatro años en Qatar. Aquel título mundial permitió a Tapia reforzar su posición al frente de la AFA y contribuyó a darle a la institución una estabilidad que no tenía desde la muerte, en 2014, de su sempiterno presidente, Julio Grondona. Sin embargo, la llegada de Milei al Gobierno dio inicio a una presión por legalizar las SAD que pone a prueba la estabilidad de la AFA. Por el momento, Tapia tiene varias causas abiertas y debe solicitar autorización judicial para salir del país.

La AFA ha respondido a la llamada para declarar a su presidente decretando un paro en el fútbol que no resulta fácil de comprender a los aficionados. A nadie le gusta que le impidan ver a su equipo el fin de semana y mucho menos, en apoyo a quien está siendo investigado por diferentes delitos. La justicia argentina determinará si estos son ciertos o no, mientras continúa la lucha política por ver si se legalizan las sociedades anónimas deportivas, mientras muchos inversores esperan para hacerse con un trozo del pastel del fútbol argentino.