Natxo Matxin
Redactor, con experiencia en información deportiva

Osasuna-Mallorca: una nueva victoria local prácticamente traería consigo la permanencia

Después de acabar su racha como invicto en Mestalla, Osasuna quiere volver a sonreír ante el Mallorca –El Sadar, sábado, 14.00–, pues una victoria contra los bermellones dejaría virtualmente resuelta la permanencia.

Osasuna ganó 1-0 al Mallorca en su última visita a Iruñea, con gol de Rubén García, que en la imagen celebra su diana.
Osasuna ganó 1-0 al Mallorca en su última visita a Iruñea, con gol de Rubén García, que en la imagen celebra su diana. (Iñigo URIZ | FOKU)

36 puntos no dan matemáticamente la salvación, pero una victoria frente al Mallorca traería consigo la permanencia virtual en Primera un año más para Osasuna.

Y es que doblegar a los bermellones, ahora en el puesto que cierra el descenso, significaría abrir una brecha de doce puntos respecto a ellos, o cuatro partidos, según se mire, una distancia significativa habiendo otros once encuentros por delante para finalizar el campeonato liguero.

Además, un triunfo significaría disponer también del gol average particular a favor de los rojillos, después de que en el duelo de la primera vuelta el envite en tierras baleares finalizase con un empate a dos.

Claro que, ponerse casi a puertas de llegar a la cuarentena de puntos a estas alturas del torneo también daría para ambicionar cotas más elevadas, tal y como ha venido ocurriendo en los últimos tiempos.

Sin ir más lejos, y haciendo una proyección de las tres últimas ocasiones en las que estuvo Europa en el punto de mira, el año pasado, al que solo le faltó un gol para lograr la clasificación continental, el equipo navarro estaba con los mismos puntos que ahora (33) en la vigesimoséptima jornada.

Ya tenía los 36 que ahora se ansían en la última temporada de Jagoba Arrasate en el banquillo osasunista, pero la escuadra rojilla acabó cayéndose en el tramo final. Sin embargo, con uno menos –35–, acabó logrando en la 2022-23 el derecho a disputar la Conference League, al sumar finalmente 53 y acabar séptimo.

Así pues, el bloque ahora dirigido por Alessio Lisci se encuentra en números que invitan al optimismo, sensación que se vería refrendada con un triple frente al Mallorca, pese a que quede un calendario exigente, con tres derbis de por medio y las visitas de Barcelona y Atlético de Madrid.

Para volver a la senda del triunfo, el preparador italiano recupera a Aimar, al que se le echó mucho de menos en el estadio valencianista, donde a Osasuna le costó horrores trenzar entre líneas y encontrar a ese conductor de juego tan necesario para meter miedo al rival.

El de Arazuri recuperará su puesto en el once tras cumplir un partido de sanción y enviará al banquillo a Raúl Moro o Rubén García, dependiendo de lo que busque el técnico romano con su equipo titular, toda vez que Torró y Moncayola parecen fijos en la medular –aunque lo ha hecho bien cuando ha jugado, Iker Muñoz sería una sorpresa– y lo mismo cabe decir de Víctor Muñoz y Budimir en ataque.

La ventaja para Lisci es que dispone prácticamente de todos sus efectivos –el único que no entra en la convocatoria es el lesionado Iker Benito–, incluido un Boyomo que ya viajó a Valencia, aunque se quedó en el banquillo.

«Casi una final»

El míster rojillo ha elevado el duelo sabatino a la categoría de «casi una final», ya que vencer al Mallorca supondría la «salvación virtual» al poner mucha tierra de por medio, de ahí que haya calificado el compromiso de «importantísimo» y «trascendental».

«Es un partido que puede marcar un antes y un después en esta temporada», ha añadido para hacerse una idea de la importancia que tiene el choque para el vestuario. «Aunque no es una final, porque existe el empate y no es definitivo, es lo que más se acerca a una final», ha insistido.

Y se va a encontrar con la dificultad añadida de que el contrario estrena entrenador, tras destituir a Arrasate y llegar Demichelis. «Es difícil preparar el partido porque obviamente no sabemos qué pueden hacer», ha admitido Lisci.

Sí que se pueden esperar que, pese a la clasificación, deberán tener mucho cuidado con su máximo artillero, un Muriqi «muy diferencial». «No podemos tener la presunción de pensar que depende de nosotros y ganamos. Tenemos que tener mucho cuidado con ellos», ha advertido.

El italiano, que ha reconocido estar «mucho más enfadado esta semana que feliz la semana pasada» por cómo se dio la derrota en Valencia, también ha matizado que no hubo relajación en dicho encuentro, aunque sí que «con balón estuvimos francamente mal».

Finalmente, se ha referido a la renovación de Braulio Vázquez y Cata. «Creo mucho en la continuidad en el fútbol. Nadie en el mundo conoce Osasuna desde dentro mejor que Braulio y Cata», ha concluido.