Alberto Pradilla
Kazetaria / Periodista

El feminicidio de Rubí Patricia resume todas las violencias que sufre México

Una mujer que buscaba a su hijo desaparecido fue hallada muerta en Sinaloa el mismo día en que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, visitaba el estado. Este feminicidio pone de manifiesto muchas de las violencias que siguen marcando la realidad mexicana.

Homenaje a las mujeres muertas y desaparecidas en las marchas del 8 de marzo en Ciudad de México.
Homenaje a las mujeres muertas y desaparecidas en las marchas del 8 de marzo en Ciudad de México. (Eva FONSECA | AFP)

Rubí Patricia Gómez-Tagle, de 38 años, apareció muerta en su domicilio en Mazatlán, Sinaloa, el viernes 27 de febrero. Desde hacía un año buscaba a su hijo Edgar, desaparecido el 25 de mayo en la misma localidad, uno de los principales destinos turísticos del Pacífico mexicano y ahora escenario de enfrentamientos por la pugna dentro del cartel de Sinaloa.

El mismo día en que fue hallado el cuerpo de la mujer estaba previsto que la presidenta Claudia Sheinbaum viajase al estado costero para reafirmar su mensaje de que la situación está controlada.

Días después, un joven fue detenido por agentes de la fiscalía local y las autoridades aseguraron que el homicidio no estaba relacionado con la labor de Gómez-Tagle como madre buscadora.

El feminicidio concentra buena parte de las violencias que sufre México: a Rubí Patricia la mataron por ser mujer, pero también la podían haber matado por buscar a su hijo o incluso por estar en el lugar equivocado en el momento equivocado en Sinaloa.

Además, ocurrió en un contexto en el que el Gobierno pone en duda las cifras de desaparecidos y trata de convencer a la población de que los homicidios bajaron a cifras históricas.

El anuncio de que una buscadora había aparecido muerta en Sinaloa encendió todas las alarmas. Los primeros reportes indicaron que su cuerpo fue encontrado en su domicilio por sus propias compañeras, que entraron en la casa después de que la mujer dejase de responder a sus mensajes.

Un informe de Amnistía Internacional señaló que al menos 34 buscadoras han muerto desde 2010. Se trata de familiares, mujeres en su mayoría, que se organizan para encontrar a sus seres queridos en fosas clandestinas, allá donde el Estado es incapaz de llegar.

«Hacemos un llamado a que nos mantengamos unidos, organizados y visibles. Este no es momento de silencio. Es momento de respaldo mutuo, de acompañamiento y de exigir juntas garantías reales de seguridad», dijo en un comunicado el colectivo Corazones Unidos Por Una Misma Causa, al que pertenecía la víctima.

Cifra de desaparecidos y tipología

México registra más de 130.000 desaparecidos, según el último registro oficial. Sin embargo, las autoridades llevan meses poniendo en cuestión esta cifra, a pesar de que se trata de un dato alimentado por las propias fiscalías y en base a una ley aprobada durante la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Según Sheinbaum, el registro tiene diversos problemas, como denuncias repetidas o personas que fueron localizadas pero cuyo estatus no se actualiza. La semana pasada, en su conferencia mañanera, la jefa de gobierno reiteró su posición: en su opinión hay diferencias entre los desaparecidos de finales del siglo XX, sobre todo en los años 70, con el problema actual.

Al respecto señaló que entonces hubo víctimas causadas por el Estado dentro de su política de «guerra sucia» contra la disidencia, mientras que actualmente las víctimas están relacionadas con el crimen organizado o con cuestiones «pasionales».

Desde hace semanas, el Gobierno federal viene anunciando un nuevo censo sobre desaparecidos. El rumor es que las autoridades quieren disminuir la cifra, aunque es algo que ya intentó, sin mucho éxito, López Obrador. Es cierto que durante el sexenio pasado hubo mandato para que el Ejército dejase de actuar con su habitual violencia. Pero la insistencia en eliminar de la ecuación la violencia estatal ha generado preocupación en organizaciones de derechos humanos.

El feminicidio de Gómez-Tagle apunta a otro hecho que marca la realidad mexicana: la violencia contra las mujeres. Los colectivos feministas han señalado que en el país mueren diez mujeres al día de forma violenta. Muchos de estos crímenes no se tipifican con perspectiva de género, ya que hay estados que ni siquiera consideran esta realidad.

El domingo, durante las marchas del 8 de marzo, recordaron que México es uno de los países con mayores tasas de violencia contra las mujeres. Las autoridades, sin embargo, han tratado de mandar un mensaje de tranquilidad, asegurando que las cifras se han reducido en los últimos años.  
La muerte de esta buscadora tuvo lugar en Sinaloa, un estado que sufre una guerra interna desde hace casi dos años.

En verano de 2024, Ismael «Mayo» Zambada, uno de los líderes del cartel de Sinaloa, fue traicionado por Joaquín Guzmán, hijo del «Chapo» Guzmán, y entregado a Estados Unidos. Desde entonces comenzó la guerra entre las facciones «Chapitos» (hijos del Chapo) y «Mayiza» (aliados del Mayo) y se han registrado cientos de muertes violentas, al menos 3.000, y un número similar de desapariciones. 

La muerte de Rubí Patricia toca muchas de las violencias que siguen marcando la realidad mexicana. A pesar de que el Gobierno presume de mejoras en las cifras sobre seguridad, esta realidad sigue existiendo.